La causa, que ha generado gran expectativa en la comunidad y en el ámbito judicial, se encamina hacia la etapa de debate. Fuentes judiciales informaron que durante este mes de julio se llevará a cabo la audiencia preliminar, instancia clave para definir los testigos que serán convocados y establecer la fecha precisa del inicio del juicio.
El brutal ataque y el móvil de la deuda
Para la fiscal Silvia Bussano, quien lideró la investigación, no quedan dudas sobre la mecánica del doble crimen. El 2 de febrero de 2024, Brulc habría disparado desde un automóvil contra Germán Zuccarelli, de 46 años, y su tía, mientras ambos caminaban por la intersección de General Pico y Guido, en Villa Obrera. Zuccarelli, quien era propietario de una santería, tenía una participación activa en la iglesia de su zona y residía con sus padres, falleció la misma noche del ataque, mientras que su tía murió tras permanecer un día y medio internada.
La principal hipótesis que maneja la fiscalía apunta a un ajuste de cuentas por una importante deuda en dólares que Camilo Baliño, cuñado de Zuccarelli, mantenía con la víctima. La investigación logró establecer la conexión entre Baliño y el excomisario Brulc, lo que sugiere una planificación detrás del brutal ataque.
Un excomisario con antecedentes y una fuga ‘sin latas’
Adrián Brulc, conocido por su pasado como jefe departamental de Almirante Brown, fue identificado gracias al relevamiento de cámaras de seguridad en la zona. Las grabaciones captaron la huida a toda velocidad de un automóvil Volkswagen Cross Fox oscuro, desde el cual se presume que descendió el autor de los disparos. Un detalle clave en la investigación fue que el vehículo circuló «sin latas», una jerga policial que indica que los delincuentes retiraron las chapas patentes delantera y trasera para evitar ser identificados.
La figura de Brulc no es ajena a los tribunales, ya que había sido detenido en 2019 en el marco de una causa federal por lavado de activos, lo que añade un contexto de complejidad a su perfil y a la investigación actual.
Con la elevación a juicio de este caso, la comunidad de Lanús espera que se haga justicia por el doble crimen que conmocionó al barrio de Villa Obrera y que se esclarezcan definitivamente los roles de todos los implicados en este trágico suceso.
