Alerta por el futuro: un estudio de la UBA revela que casi la mitad de los jóvenes vive en situación de vulnerabilidad

Un relevamiento nacional de la UBA señaló que el 48,9% de las personas de entre 18 y 29 años atraviesa condiciones de vulnerabilidad. El informe también alertó sobre el impacto en la salud mental y el acceso al empleo.

El 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad social, según un informe elaborado por investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA). El estudio, basado en 1.002 encuestas presenciales realizadas en todo el país, también identificó dificultades en el acceso al empleo, la educación y la cobertura de salud, además de un fuerte impacto sobre la salud mental.

La investigación fue desarrollada por un equipo del Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA en el marco del Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas (PIDAE-UBA). De acuerdo con los resultados, el 73% de los jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad vive fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Empleo precario y dificultades para acceder a un trabajo

El informe indicó que siete de cada diez jóvenes relevados tienen algún tipo de ocupación, sin embargo, gran parte de esos empleos se desarrolla en condiciones de informalidad o precariedad. Incluso entre quienes cuentan con empleo formal, un 19% no logra generar ingresos suficientes para salir de la situación de vulnerabilidad.

Entre los jóvenes desempleados, que representan el 30,6% de la muestra, alrededor del 40% se encuentra buscando trabajo de manera activa.

La investigación también identificó un grupo denominado «Triple Ni»: jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo. «Si bien se trata de un segmento minoritario, estamos frente a una franja social alejada de toda red de pertenencia, reconocimiento e integración social», afirmó Juan Cruz Esquivel, director de la investigación e investigador del CONICET.

Los resultados muestran desafíos en empleo, educación y acceso a la salud.

Los resultados muestran desafíos en empleo, educación y acceso a la salud.

Según el relevamiento, seis de cada diez jóvenes en situación de vulnerabilidad no finalizaron el nivel secundario y solo el 6,7% cursó estudios superiores. Aun así, casi el 88% considera que estudiar podría mejorar sus oportunidades de vida.

El estudio también reflejó indicadores vinculados a la salud mental. Más del 70% manifestó sufrir nervios o ansiedad, mientras que la mitad dijo experimentar desgano o depresión. Además, tres de cada diez señalaron tener dificultades para controlar el consumo de alcohol, drogas o tabaco.

En cuanto al acceso a la salud, el 78% de los jóvenes consultados no cuenta con cobertura privada ni obra social y depende del sistema público.

Respecto de las expectativas para los próximos cinco años, el objetivo más mencionado fue conseguir un empleo o mejorar la situación laboral (31,9%), seguido por acceder a una vivienda propia (29,8%). Formar una familia apareció entre las prioridades de solo el 4,8% de los encuestados.