Los datos arrojaron una presencia de problemas laborales, reducción del consumo y complicaciones para cubrir el pago de servicios. Por otra parte, incrementó el tiempo dedicado a tareas domésticas y organización del hogar

Además, el 33,8% de los hogares debió reducir el consumo de al menos un alimento (carne vacuna u otras, verduras frescas o leche) por haber tenido menos ingresos durante la pandemia.
El Indec difundió hoy un “Estudio sobre el impacto de la COVID-19 en los hogares del Gran Buenos Aires”, entendido este por la región comprendida por la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del conurbano bonaerense, entre agosto y octubre.
El resultado del estudio mostró también que el 45,8% de los hogares redujo el consumo de productos no alimentarios.
En ese período, el 28,6% promedio de los hogares del AMBA dejó además de pagar o tuvo problemas para cubrir los costos de los servicios de la vivienda.
Respecto a esto último, según el Indec esta situación afectó al 14,7% de los hogares relevados en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el impacto resultó de más del doble en el conurbano bonaerense, con el 33,3%.


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