Con la privatización de las rutas nacionales autorizada por el gobierno de Javier Milei, uno de los empresarios más ligados a la corrupción kirchnerista vuelve a quedarse con el negocio de los peajes.
Se trata de Cristóbal López, quien a través de una de sus firmas CPC, ganó la licitación por 25 años para gestionar los peajes del corredor portuario norte en la provincia de Santa Fe.
A través de la resolución 1.186 del Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo, se autorizó la adjudicación de 528 kilómetros entre la ruta 9, 33 y la A-008, con nuevas cabinas de peaje previstas en las localidades de Trenque Lauquen, Villegas, Rufino, Venado Tuerto y Casilda.
Dicho corredor vial, que actualmente no cuenta con peajes, quedó en manos de CPC, la histórica constructora de Cristóbal López, que presentó una oferta para cobrar unos 1.856 pesos de peaje cada 100 kilómetros.
Vale destacar que el empresario forma parte de causas judiciales relevantes como Cuadernos de la corrupción, en donde también está imputada la expresidenta Cristina Kirchner, por direccionar la obra pública en favor de compañías amigas.
Asimismo, López, está imputado en la causa Los Sauces-Hotesur, que lo investiga como presunta lavado de dinero a través de los hoteles pertenecientes a la familia Kirchner, en El Calafate.
Respecto al manejo de rutas nacionales la empresa de López, concesionaba la autopista Ezeiza-Cañuelas, y la Riccheri, durante el segundo mandato de Cristina. Pero, en el gobierno de Mauricio Macri, en 2017, se le rescindió el contrato, y ahora volvió gracias a la gestión libertaria.
