Desbarataron otra banda que robaba autos de alta gama, falsificaba documentación y vendía autopartes en el Conurbano

Con 30 allanamientos y 14 detenidos, la Policía Bonaerense desarticuló una red delictiva que operaba en al menos diez partidos

Una investigación por asociación ilícita permitió desbaratar una estructura criminal dedicada al robo de vehículos de alta gama, falsificación de documentación oficial y comercialización de autopartes, que operaba en distintos puntos del Conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.

El operativo incluyó 32 allanamientos simultáneos y culminó con 14 detenidos y otras tres notificadas por delitos menores.

La causa, impulsada por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N.º 2 de Morón, bajo la órbita del juez Jorge Ernesto Rodríguez, expuso el funcionamiento interno de una organización que trabajaba con tareas bien delimitadas: un primer grupo sustraía automóviles y motos, un segundo falsificaba documentación —como cédulas de identificación y formularios 08— y un tercero se encargaba de la venta. Algunos de los vehículos eran desarmados y sus piezas ingresaban al mercado ilegal de repuestos.

Los procedimientos se desplegaron en La Matanza, Marcos Paz, Avellaneda, Escobar, San Vicente, Morón, Lomas de Zamora, Lanús, Tigre y distintos barrios de CABA.

Entre esos objetivos, se allanó un predio ubicado en la intersección de Bueras y Salta, en el partido de Lanús, y que es investigado desde hace varios meses por el personal de la Comisaría 2ª de la jurisdicción, con los aportes del Centro de Monitoreo de la Secretaria de Seguridad de Lanús Gobierno, en el marco de una causa radicada en la UFI 6 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús.

Puntualmente, en el lugar se encontraron una serie de vehículos con pedidos de secuestro y más de 50.000 autopartes provenientes de vehículos robados o hurtados.

Durante los allanamientos, agentes de la Policía Bonaerense, a través de la Superintendencia de Planeamiento y Operaciones Policiales, incautaron 30 vehículos, armas de fuego, dinero en efectivo, impresoras, formularios en blanco y documentación ya fraguada. Además, se secuestraron unas 2.000 llantas y neumáticos, junto a más de un millón de autopartes.

Las pruebas recolectadas en la etapa previa permitieron identificar con precisión los roles de los involucrados y avanzar con la intervención simultánea en los diferentes domicilios. La estructura operaba con una logística compleja y cada integrante cumplía una función específica.

Actualmente, la investigación continúa con el análisis de los teléfonos celulares y documentación incautada, lo que podría derivar en nuevas detenciones. Los acusados enfrentarán cargos por asociación ilícitarobofalsificación de documentos y alteración de patentes, mientras la causa se mantiene en trámite judicial.