La petrolera YPF aumentó el 1% el precio de todos sus combustibles a partir de este sábado 26 de septiembre, como consecuencia de la suba del petróleo por el conflicto en Medio Oriente. La medida se tomó luego de que las otras compañías petroleras aplicaran subas de entre el 2% y el 5%, según las regiones del país.
La compañía estatal informó a través de un comunicado que el aumento tiene lugar después del congelamiento de precios que impulsó a partir de abril. A su vez, indicó que la tensión originada por el conflicto en Medio Oriente volvió a disparar el precio del petróleo internacional. Al cierre de las operaciones, el Brent superó los US$104 por barril, mientras que el crudo WTI opera en los US$93.
YPF reafirmó la política de «buffer», la cual «permite sostener el acuerdo honesto con los consumidores, evitar trasladar la volatilidad a los precios locales y acompañar la evolución de la demanda en un entorno de libre mercado», y adelantó que seguirán monitoreando las principales variables para determinar si realiza o no otros ajustes específicos.
El CEO y presidente de la compañía, Horacio Marín, había adelantado que podía producirse algún tipo de aumento en los combustibles, producto de la tensión en Medio Oriente. «Si se ve que el precio del barril se termina estableciendo en US$100, los consumidores vamos a tener que pagar por US$100», explicó en Radio Rivadavia.
Los aumentos de otras petroleras
De todos modos, YPF es la petrolera que aplicó el menor aumento en sus precios. Shell, Axion y Puma, entre otras, empezaron a aplicar incrementos que oscilan entre el 2% y el 5%. Con esta decisión se rompería el “buffer” que se venía aplicando desde mayo, luego de un alza de hasta 30% en los valores.
Este acuerdo contemplaba una estabilidad en los precios de los combustibles mientras el barril de petróleo continuara por encima de los US$80, a cambio de que luego se mantendría el precio hasta equiparar los flujos.

