15 agosto, 2026

Doble crimen de Florencio Varela: volvieron a rechazar el arresto del único sospechoso

Más de un año y medio después del doble crimen de Paloma Gallardo y Josué Salvatierra en Florencio Varela, sigue sin haber un responsable confirmado por la Justicia: el Juzgado de Garantías N° 8 volvió a rechazar el pedido de detención contra Hipólito Cabrera, el único sospechoso señalado hasta ahora, en una resolución firmada el 10 de agosto.

El fallo, de 23 páginas, no es una absolución ni cierra la causa. Pero es la segunda vez que la Justicia le dice que no a la fiscalía por el mismo motivo: la prueba reunida contra Cabrera no alcanza el nivel de certeza que exige la ley para privar a alguien de su libertad.

El 30 de enero de 2025

Como recuerda el medio local Infosur, el ataque ocurrió en un descampado de la localidad de Bosques el 30 de enero de 2025, entre las 18.15 y las 18.50. Según la autopsia, Paloma y Josué murieron por traumatismos encéfalocraneanos graves, con múltiples fracturas de cráneo provocadas por un objeto duro de bordes romos, que derivaron en un paro cardiorrespiratorio traumático.

La fiscalía, ahora a cargo de Darío Santiago Provisionato, sostiene que un ladrón los interceptó para robarles los celulares, dinero y pertenencias, y que los golpeó hasta matarlos cuando Josué intentó resistirse. Con esa hipótesis, pidió la detención de Hipólito Cabrera por homicidio agravado criminis causa en concurso ideal con robo doblemente agravado.

Las cámaras

El corazón de la acusación son las cámaras de seguridad. Hay dos grabaciones clave, pero que no parecen coincidir. Un vecino, dueño de un almacén, grabó a Cabrera durante la mañana del hecho. Pero cuando la fiscalía intenta cruzar esa imagen con otra, tomada horas más tarde por las cámaras de la empresa Gri Calviño, cerca del lugar del crimen, a las 19.09 50”, la cosa se complica por diferencias entre la vestimenta de las personas que aparecen.

En el almacén, el hombre viste una remera holgada, larga, de tono bordó, con una bermuda clara que le llega por debajo de la rodilla. En Gri Calviño, en cambio, la persona filmada tiene puesta una remera oscura ajustada al cuerpo, que termina a la altura de la cintura, y una bermuda más corta, por encima de la rodilla.

El fallo afirma que se puede ubicar a Hipólito en el almacén esa mañana, pero no asegurar que sea la misma persona que aparece después cerca del descampado.

Ropas

Mientras tanto, tres personas distintas describieron la ropa del sospechoso, y ninguna coincide con la otra. El testigo que llamó al 911, dijo primero que el sospechoso tenía puesta una camisa negra floreada; después declaró que no podía precisar los colores porque es daltónico, y agregó que se trataba de un hombre de “rostro delgado”, una descripción que, según el propio expediente, no coincide con la contextura de Cabrera. Por su parte, un oficial describió otra combinación distinta: remera de fútbol color bordó, bermuda de jean clara, zapatillas azules y gorra negra.

Además, la mayor parte de las acusaciones contra el sospechoso salieron de rumores del barrio. Un vecino admitió que señaló al sospechoso por comentarios del barrio y de la televisión, sin poder decir de dónde los sacó. Un matrimonio que también lo mencionó ante la Justicia reconoció que solo transmitía lo que “pensaba” un familiar, sin haber presenciado nada; un abogado se limitó a llevar esa información a la Policía.

Incluso, las cámaras de la zona muestran a más de una persona circulando cerca del descampado en el horario del hecho: un hombre con camisa floreada que sale del lugar alrededor de las 18.50, un sujeto con remera blanca y, detrás de él, otro que lleva algo que parece un fierro en la mano. Ninguno fue identificado.

Allanamiento en vano

El 6 de febrero de 2025 la policía allanó la vivienda atribuida a Hipólito Cabrera. No encontraron los celulares ni las pertenencias de las víctimas, tampoco ropa compatible con la que se ve en los videos.

La fiscalía interpretó que la casa estaba vacía porque alguien había ocultado pruebas; el juez no descartó esa lectura, pero señaló otra igual de posible: el buscado tenía en ese momento tres pedidos de captura vigentes por otras causas, así que evitar quedarse en un domicilio fijo también podía explicar el hallazgo.

Tampoco hay ADN, huellas ni ningún rastro biológico que lo vincule de manera directa con la escena o con las víctimas.

Segundo intento

En abril de 2025, cuando los padres de Paloma —Omar Juan Gallardo y Sandra Pita, representados por su abogado— pidieron como particulares damnificados la detención de Cabrera, el propio fiscal Provisionato rechazó ese pedido por falta de pruebas suficientes. Ahora, más de un año después, la fiscalía volvió a pedir la detención con prácticamente el mismo expediente, sin sumar elementos nuevos de peso. El juzgado consideró que esa falta de novedades exigía una explicación que el pedido fiscal no ofreció.