El conflicto con el sector comenzó en 2024, cuando las universidades nacionales impulsaron fuertes manifestaciones producto del atraso de las transferencias presupuestarias desde Nación, mientras que el año pasado, con apoyo opositor, se sancionó una ley que pretendía recomponer salarios en ese sector. El presidente Javier Milei la vetó, pero la oposición lo insistió en ambas cámaras y revirtió ese rechazo.
Al día de hoy, no obstante, su aplicación se encuentra completamente paralizada pese a existir un fallo judicial que obliga al Ejecutivo a realizar esa transferencia. Para ganar tiempo, el oficialismo presentó un contraproyecto con menores incrementos bajo la promesa de que, en caso de aprobarse, darán los fondos para su aplicación.
Más allá del paro de la próxima semana, los gremios advierten sobre la profundización del plan de lucha. En ese sentido, la Conadu Histórica propuso un nuevo paro para la semana del 30 de marzo. Serían tres días sin clases, que se suman a los dos del feriado de Semana Santa (jueves 2 y viernes 3 de abril).
