La Cámara en lo Contencioso Administrativo le ordenó al Banco Central que responda a los pedidos de acceso a la información pública sobre el destino de los lingotes de oro de las reservas que envió al exterior durante 2024, al tiempo que rechazó los argumentos que había utilizado la entidad financiera hasta ahora para sostener la necesidad del secreto.
De acuerdo a lo que sospechan fuentes del mercado financiero, el oro puedo haber viajado primero a Inglaterra, pero solo como paso previo a ser depositado en el Banco de Pagos Internacionales de Basilea -una especie de banco central de bancos centrales del mundo- que paga una tasa de interés por esas colocaciones.
Un reclamo que escaló en los tribunales
El caso se originó a partir de pedidos formales de la Asociación Bancaria, que en 2024 solicitó conocer detalles sobre eventuales envíos de lingotes al exterior: montos, fechas, decisiones administrativas, funcionarios intervinientes, costos logísticos y destino final. La entidad sindical argumentó que la falta de información impedía ejercer un control ciudadano sobre decisiones que afectan la política monetaria y la administración de las reservas internacionales.
El Banco Central rechazó esos pedidos y declaró la “ reserva total ” de la documentación, amparándose en excepciones previstas en la Ley 27.275. Según la autoridad monetaria, revelar esos datos podría comprometer la seguridad de los activos y la estabilidad del sistema financiero. La Cámara consideró insuficiente esa fundamentación y recordó que las excepciones deben interpretarse de manera restrictiva y siempre con una justificación concreta.
