Cerró Vaspia S.A.I.C. en Lanús y dejó a 60 operarios a la deriva. Sin cobrar sueldos ni aguinaldo, los trabajadores denuncian la apertura de importaciones y pelean por sostener la fábrica recuperada.
“Se apaga el horno (de fundición) y esta noche no tengo para comer”, conmovedor relato de vida de un trabajador metalúrgico de la fábrica Vaspia de Lanús (provincia de Buenos Aires), cuyos dueños han desaparecidos y los dejó sin salarios en los últimos 2 meses.
En Lanús Este, la marea habitual del tránsito pesado y el murmullo obrero se interrumpieron de golpe. Vaspia S.A.I.C., un bastión dedicado durante décadas a la fundición y extrusión de latón y bronce, apagó sus hornos de la noche a la mañana. Detrás del candado no hay indemnizaciones, salarios ni aguinaldos, solo el vacío de 60 puestos de trabajo y la desolación de sesenta familias que quedaron a la deriva.
Frente al predio, los operarios guardan guardia entre el desamparo y la impotencia. Los testimonios concuerdan en una palabra, vaciamiento. Según relatan los operarios, la caída no respondió a una falta de demanda en el mercado local, sino a una decisión deliberada de frenar la producción. Los trabajadores señalaron que la falta de insumos fue el preludio de un abandono sistemático. Mientras tanto, las importaciones ganaban terreno en el sector que es el productos importados.

