El desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) trae consigo un consumo excesivo de la energía eléctrica, al menos así lo advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un reciente informe sobre el avance de esta tecnología sobre diferentes esferas de la vida humana.
En ese sentido, el investigador del organismo multilateral de crédito encargado del informe, Thijs Van de Graaf, afirmó que los centros de datos operan con una demanda eléctrica comparable a la de las naciones más desarrolladas.
La industria de la IA consume alrededor del 1,5% de la electricidad mundial. Una cifra que la sitúa a la par de países como Reino Unido y por encima de Francia en términos de demanda energética global.
Sin rodeos, el autor del estudio en cuestión advierte que “la IA está devorando la electricidad”, y ello genera perspectivas sombrías si se tiene en cuenta el acelerado desarrollo de esta industria, ya que el entrenamiento de un modelo de lenguaje avanzado exige la misma energía que miles de hogares consumen anualmente.
Este problema ya genera tensiones en algunas redes eléctricas nacionales. Por ejemplo, en Estados Unidos y Japón se proyecta que los centros de datos consumirán un 50% de la demanda eléctrica para 2030. En Irlanda, ya supera el 20%, mientras que el Estado estadounidense de Virginia, la demanda del sector ocupa el 25% del consumo total.
Dicha situación empuja a algunos países, como Irlanda, a modificar sus legislaciones para la inversión en IA, permitiendo solo a aquellas que cuenten con sistema de autogeneración eléctrica.
