El nosocomio local informó que se incorporaron dos nuevos laringoscopios de última generación, elementos esenciales para los procedimientos de intubación y el manejo de la vía aérea en pacientes en estado crítico. Esta inversión tecnológica es crucial para garantizar la continuidad y calidad de la atención médica que se brinda en la UTI, un área de máxima complejidad donde cada minuto y cada herramienta son de vital importancia.
La adquisición con recursos propios del SAMO resalta un modelo de gestión en el cual el hospital, mediante el cobro de prestaciones a obras sociales y seguros médicos, logra generar los fondos necesarios para reinvertir en equipamiento, infraestructura y otros insumos, beneficiando a toda la comunidad. La dirección del Hospital Evita enfatizó que esta compra es un paso clave para seguir fortaleciendo su capacidad de respuesta y garantizar la mejor atención posible para sus pacientes.
