Fin de año sin ruidos: Lanús, Avellaneda y Brown mantienen la prohibición de pirotecnia sonora

De cara a los festejos de Año Nuevo, los municipios de la región recordaron que rigen ordenanzas estrictas que prohíben el uso y comercialización de pirotecnia de estruendo. El objetivo es proteger a personas con TEA, adultos mayores y mascotas.

Ante la llegada del 2026, las autoridades locales reforzaron los controles para garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes que buscan transformar las celebraciones en eventos inclusivos y seguros. El uso de pirotecnia suele incrementarse en esta fecha respecto a la Navidad, por lo que se apela a la responsabilidad ciudadana.

El panorama en la región:

  • Lanús: La prohibición rige desde 2018. La normativa local es estricta: prohíbe tanto el uso como la comercialización de pirotecnia sonora. Quienes incumplan se enfrentan a fuertes multas, clausura inmediata de locales y el decomiso de toda la mercadería.

  • Avellaneda: Fue uno de los pioneros al prohibir el uso en 2017, con un fuerte enfoque en garantizar que los niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) puedan disfrutar de las fiestas sin crisis provocadas por los ruidos.

  • Almirante Brown: Bajo la ordenanza N° 11.416 (aprobada en 2019), el municipio promueve el uso exclusivo de pirotecnia lumínica (sin detonaciones), protegiendo también a los adultos mayores y a los animales, que sufren graves cuadros de estrés por las explosiones.

¿Por qué «Pirotecnia Cero»?

La campaña busca concientizar sobre el impacto negativo de las detonaciones. El estruendo puede provocar taquicardia, temblores y desorientación en mascotas, además de crisis sensoriales profundas en personas con sensibilidad auditiva.