A pesar del discurso oficial, el consumo masivo sigue sin levantar y durante junio registró una caída del 2,7% frente al mismo mes del año pasado. Con este resultado, el volumen de ventas acumuló una contracción del 2,9% durante los primeros seis meses de 2026. Solo el comercio electrónico mantiene un margen por encima de la media.
Los datos pertenecen al relevamiento mensual de la consultora Scentia, que analiza las ventas de productos de consumo cotidiano en supermercados, mayoristas, autoservicios, farmacias, kioscos y plataformas de comercio electrónico.
Tomando enero de 2023 como base 100, el consumo de junio de 2026 se ubicó en 82,9 puntos, dos puntos por debajo de los 84,8 que había marcado en mayo. El pico de esa serie se alcanzó en diciembre de 2023, cuando el índice llegó a 111, y desde entonces la tendencia fue descendente sin que ningún mes haya logrado una recuperación sostenida.
Las ventas en pesos no reflejan esa caída: subieron 26,6% interanual en valores nominales. Pero el precio promedio avanzó 23,1% en el mismo período, lo que indica que la suba en pesos no se tradujo en mayor volumen de productos vendidos. La inflación interanual al consumidor se ubicó en 33,5% en junio, con un acumulado de 16,8% en lo que va del año, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Mientras los canales físicos retrocedieron de manera generalizada, el comercio electrónico aceleró su expansión. El alza de 41% interanual de junio supera el 29,9% que había registrado en mayo y eleva el acumulado anual a 34,8 por ciento.
Alimentación, bebidas con y sin alcohol, desayuno y merienda, higiene y cosmética, impulsivos, limpieza de ropa y hogar, y perecederos— cerraron junio en terreno positivo dentro del comercio electrónico. Bebidas con alcohol lideró con un alza de 61,8%, seguida por alimentación con 54,6% e impulsivos con 45,2 por ciento.
El resto de los canales físicos presentó un panorama opuesto. Los kioscos y almacenes de barrio registraron la peor caída mensual con una baja del 4,6% interanual, seguidos por los mayoristas -cayó 3,3%- y los supermercados de cadena con una caída del 2,6 por ciento. Los autoservicios independientes retrocedieron 1,6% y las farmacias, que en mayo habían crecido 2,3%, cerraron junio sin variación (0,0%).
El informe de Scentia incorpora un panel de indicadores económicos que muestra una economía con señales mixtas. El Producto Bruto Interno creció 2,3% interanual en el primer trimestre de 2026 y cerró 2025 con un alza de 4,4%. Las exportaciones acumulan una suba de 24,4% en el año. La construcción avanzó 4,1% en mayo según el Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC).
Pero otros indicadores van en sentido contrario. La producción industrial manufacturera acumuló una caída de 3,1% en el año al cierre de mayo, según el Índice de Producción Industrial (IPI). La producción automotriz retrocedió 13,6% en junio y acumula una baja de 18,3% en 2026. El patentamiento de vehículos 0 km cayó 12,8% en el mes y 9,9% en el acumulado. La pobreza se ubica en 28,2% y el desempleo en 7,8% al primer trimestre del año, según datos del Indec incluidos en el reporte de la consultora.
El informe muestra así que, pese a la desaceleración de la inflación y a ciertas señales positivas en algunos sectores de la economía, el consumo cotidiano todavía no consigue sostener una recuperación
