El Hospital Interzonal General de Agudos Evita, uno de los centros de salud más emblemáticos del conurbano bonaerense, fue víctima de un grave hecho de vandalismo esta madrugada. Desconocidos irrumpieron en las instalaciones y provocaron una severa inundación al romper cañerías y abrir canillas, afectando áreas críticas del hospital y poniendo en riesgo la atención de miles de personas.
Según informó el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el personal de guardia detectó que las tuberías de desagote del segundo piso habían sido intencionalmente dañadas. El agua se extendió rápidamente, alcanzando el primer piso y la planta baja, lo que ocasionó daños en salas de atención e internación, además de afectar equipamiento médico recién instalado. Como consecuencia, el hospital se vio obligado a suspender el uso de varios sectores esenciales durante el fin de semana.
Un golpe a la historia y a la salud pública
El Ministerio de Salud ha calificado este suceso como un acto de «extrema gravedad», ya que ataca la infraestructura sanitaria y vulnera los derechos fundamentales de la comunidad que depende del servicio público. Las autoridades han iniciado de inmediato las tareas de reparación y, en paralelo, han dado intervención a la justicia para que se investigue el hecho y se identifique a los responsables. Se están analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad para dar con los autores del daño y se avanzará con acciones legales correspondientes.
Este acto de vandalismo no solo afecta a un hospital, sino a un verdadero símbolo de la salud pública argentina. El Hospital Evita, inaugurado en 1952 por el presidente Juan Domingo Perón, fue concebido por el ministro de Salud Ramón Carrillo como uno de los centros más modernos de su época. Es un hospital «gemelo» del Presidente Perón de Avellaneda y del Eva Perón de San Martín, y cuenta con un legado de avances médicos y académicos.
Además de su rol estratégico en la atención sanitaria de la región sur, el Hospital Evita forma parte de la historia y el orgullo de los vecinos de Lanús: en sus salas nació el legendario Diego Armando Maradona en 1960, un hecho que los residentes recuerdan con especial cariño y que subraya el valor social y cultural de este centro de salud.
