Desde los gremios estatales, lo calificaron como “fraude laboral” y advirtieron que esto podría ser el inicio de un recorte masivo en el Estado, dejando a miles de empleados en la incertidumbre.
Asimismo, también señalan que ya se han despedido más de 30 mil empleados públicos desde que asumió Javier Milei, y temen que este nuevo examen sea una excusa para continuar con una reducción agresiva del personal estatal. La tensión entre el gobierno y los sindicatos sigue en aumento.
