Inseguridad en Lanús: Violento robo a mano armada en el centro comercial

Un delincuente asaltó un comercio ubicado en el corazón del centro comercial de Lanús, encañonando a la empleada para llevarse la recaudación y pertenencias personales. El hecho ocurrió a plena luz del día, generando indignación entre los comerciantes de la zona que denuncian una creciente ola de robos bajo esta modalidad.

El asalto quedó registrado por las cámaras de seguridad del local, donde se observa la frialdad del atacante al amenazar a la trabajadora.

Detalles del hecho

  • Ubicación: El comercio se encuentra en las inmediaciones de la calle 9 de Julio, la arteria principal del centro de Lanús Este.

  • Modus operandi: El malviviente ingresó fingiendo ser un cliente. Tras asegurarse de que no hubiera otras personas en el salón, extrajo un arma de fuego de entre sus ropas, saltó el mostrador y apuntó directamente a la cabeza/cuerpo de la encargada.

  • El botín: Bajo amenazas de muerte, obligó a la mujer a entregarle el dinero en efectivo de la caja registradora, su teléfono celular y algunos productos de alto valor del local.

  • Huida: El delincuente escapó a pie, perdiéndose entre la multitud que circulaba por la zona peatonal y comercial antes de que llegara el personal policial.

Reacción de los comerciantes

A raíz de este episodio, los dueños de negocios del centro de Lanús han manifestado su preocupación por la audacia de los delincuentes.

«Ya no les importa que haya cámaras o que sea una zona con mucho movimiento. Entran armados como si nada», comentó un comerciante vecino al local asaltado.

«No grites, no grites», le exigió a la víctima que se lo pretendía sacar de encima y que no le ponga las manos encima. «Quedate quieta ahí, no quiero nada tuyo», le dijo para silenciarla y para que no llame la atención de los que pasaban delante de la puerta.

A continuación guardó la pistola y revisó debajo del escritorio de donde sacó el teléfono celular, luego llevó a la mujer al fondo del salón donde no habría advertido que, en un cambiador, se había ocultado una clienta.

«Solo se llevó el teléfono celular porque en la caja no había efectivo», le dijo una compañera de la víctima . «La encargada no resultó lastimada y el ladrón no se percató que había una señora en los probadores«, agregó aliviada.

Hasta el momento, a pesar de la claridad con la que se visualiza su rostro, el delincuente permanece en libertad.