El presidente Javier Milei respaldó hoy la “presión” de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, en medio de las advertencias de Donald Trump sobre una acción armada contra ese país, que ya se tradujeron en ataques unilaterales a lanchas supuestamente vinculadas al narcotráfico y en el decomiso de un superpetrolero en aguas del Caribe.
« La dictadura atroz e inhumana del narcoterrorista, Nicolás Maduro, extiende una sombra oscura sobre nuestra región. Este peligro y esta vergüenza no pueden seguir existiendo en el continente o nos terminará arrastrando a todos consigo», sostuvo el mandatario argentino justo antes de respaldar el despliegue militar de Estados Unidos.
«Lula» advirtió por una crisis humanitaria
El contrapunto más fuerte con el discurso de “Lula” Da Silva, quien poco antes de que hable Milei había señalado que «el continente sudamericano vuelve a ser acechado por la presencia militar de una potencia extrarregional (…) Una intervención armada en Venezuela sería una catástrofe humanitaria».
Da Silva recordó, en ese sentido, que la última vez que se produjo una intervención de ese tipo fue en 1982, a raíz de la guerra de Malvinas.
El contraste de posiciones no quedó solo en el plano retórico: el viernes, Argentina y Paguay propusieron una resolución ministerial de repudio a las violaciones de los derechos humanos en Venezuela, que fue rechazada en buena medida por la influencia de Brasil, que junto con Uruguay y Chile mantienen la posición no injerencista.
La tensión en el Caribe viene en aumento desde que Estados Unidos desplegó frente a sus cosa una flota de ataque de grandes proporciones, liderada por el portaaviones nuclear Gerarld Ford, el más importante de su armada. Trump, hace unas horas, evitó descartar una declaración de guerra contra Venezuela.
