Diego Sehinkman
Columna publicada originalmente en TN
Ahí está Javier Milei, como en Baywatch, un guardacostas mirando el horizonte. Y lo que ve es bandera celeste: mar calmo, dólar calmo, la calle está calma. El Foro de Davos podría haberle generado algún cortocircuito como en años anteriores. Sin embargo, fue bandera celeste. Calmo el Foro de Davos.
Además vio que las reservas del Central en enero habían acumulado más de mil millones de dólares. Que el riesgo país después de muchos años estaba en menos de 500. Y dijo como los Ratones Paranoicos: quisiera que esto dure para siempre.
Fue un enero redondo para el gobierno en un mundo convulsionado
Febrero puede traer sorpresas
No lo sabemos. Ese mar celeste, esa bandera celeste, puede ser mar dudoso, mar peligroso. Hay tres razones por las cuales el gobierno tiene desafíos que muestran que febrero no necesariamente puede ser igual que enero.
necesariamente puede ser igual que enero.

La primera es el debut del nuevo volumen político del gobierno en el Congreso. Hasta el año pasado, veíamos un gobierno tratando de blindar su tercio. Defendiendo, colgándose del travesaño. Diciendo: “Somos minoría. No tenemos todavía los votos. No tenemos las manos. No podemos hacer más de lo que hacemos. Bastante estamos logrando, ¿verdad?”
Bueno, ahora el Gobierno no tiene excusas. No tiene mayoría. Pero arrimando un poquito de gestión política conseguiría los votos que necesita para hacer las grandes reformas. Es decir, la pelota está en la cancha del Gobierno.
Debuta entonces Diego Santilli con su nueva gestión política. Visitando a los gobernadores pidiéndoles que acompañen la reforma laboral. La reforma laboral que está discutida. Ahí tienen a la CGT que quiere plantarse pero no tiene la fuerza. La oposición no existe.
Pero Santilli tiene que convencer a los gobernadores que acepten que haya una reducción de ganancias a las empresas. Y los gobernadores dicen: “No les bajes Ganancias a las empresas”.
En eso está Diego Santilli viendo si puede gestionar que salga esta reforma laboral como el Gobierno quiere que salga. El Gobierno tiene la idea, puede ser para algunos discutible, de que es un punto fundamental para reactivar la economía. Ahí tenés una reforma.
La reforma de la ley penal juvenil
El Gobierno dice con 13 años sos imputable. Son delitos mayores de mayores. Penas como igual para mayores. Desde los 13, adentro. La oposición dice, no, bancame. Desde los 14, no desde los 13.
Se aprobará. Ahí lo que vamos a medir es si eso que pasó en octubre, con los votos que consiguió en las urnas el Gobierno, se traduce finalmente en manos en el Congreso.

Una reelección con la cual sueña Milei también nace si el Gobierno logra sacar las reformas estructurales. Ahí se va a ver si este Gobierno tiene pólvora o no.
El contrato electoral
Vos votaste a Milei. Suponete que sí. Suponete que no. Pero querés que le vaya bien. Tu contrato electoral es: hay caos, final de gestión de Sergio Massa… Te propongo algo. No te conozco muy bien. Sos un outsider. Bajame la inflación. Acomodame la economía. Pero bajame la inflación.
Muy bien. ¿Qué va a pasar con la inflación este año? Venía bajando y de repente se amesetó. Y ahora el Banco Central dice: puede ser que el proceso de desinflación tarde un poco más. Porque hay precios regulados que con la quita de los subsidios van a aumentar.
A propósito. ¿Te fijaste abajo de la puerta? Factura de gas. De electricidad. De agua. Saltos fuertes. ¿Sos de la ciudad de Buenos Aires? Esto no está en la canasta del INDEC. Ni en la vieja ni en la que iba a salir. Patentes. ¿Vos viste lo que aumentaron las patentes en la Ciudad de Buenos Aires? Te dicen, no, el tope es la inflación. Pero cambiaste la valuación de los automotores.
Hay un tema ahí con la inflación que es muy sensible por lo siguiente. Hay gente que está haciendo un esfuerzo. Gran parte de la Argentina. Un esfuerzo tremendo en este contrato que dice más o menos así: me estoy bancando el esfuerzo. El nivel de actividad bajó. Tengo más frío el mostrador. Vendo menos. Pero me la voy a bancar. Voy a bancar que mis ingresos estén por debajo de lo que yo quiero y necesito para mi calidad de vida. Porque todavía creo que hay que honrar este contrato. Y es bajarme la inflación. Y estaba bajando.

La gente puede bancarse este contrato de esfuerzo si ve que la contraparte cumple. Y la contraparte es bajarme la inflación. Si baja, el gobierno va a tener ese crédito fuertísimo. Bajará. Se augura que sí. Pero tiene que ocurrir. Hay que ver el dólar. Hay que ver los precios regulados. Y hay que ver otro tipo de precios. Y hay que ver las góndolas.
Créanme lo que les digo. Gran parte del capital político del Gobierno se juega con si baja o no la inflación.
Y a propósito. Marco Lavagna se fue. Y quedan preguntas. Se fue. Lo empujaron. La canasta anterior de 20 años de la que el kirchnerismo abusó está desactualizada. Este Gobierno prometió que iba a cambiar. ¿Por qué no la cambió? Caputo dijo que todavía no. Que no iba a dar muy diferente. De todas maneras, no se entiende bien. Eso merece una explicación.
Modelo productivo
Es el tercer elemento fundamental. ¿Vieron que hay sectores de la economía que se vienen quejando de la apertura’ Ahí hay una batalla cultural de modelo que tiene que ver con basta de proteccionismo y basta de escopeta para cazar en el zoológico. Porque entonces los argentinos estamos condenados a tener un acceso a bienes y servicios pobre, reducido y caro.
Vas a cualquier otro país del mismo lote de Argentina y vas al supermercado y es de Disneylandia. ¿Y qué pasa en Argentina? ¿Y qué pasa con el arroz? Todo lo que ya sabés.
Entonces el Gobierno dice: “Este modelo no va más. Vamos a empezar a abrir los grifos. Y que entren y que compitan”.
Así llegó a Techint. Resulta que hubo una licitación muy fuerte. Hay un consorcio de empresas petroleras, Southern Energy, que dijeron: esperá, vamos a armar una licitación. ¿Quién nos vende los tubos más baratos? Son 500 kilómetros de tubos.
Perfecto. Aparece una oferta de Techint. Y aparece sorpresivamente una empresa de la India. Y gana. Y le gana a Techint, que es la empresa industrial más grande de Argentina. Que exporta a todos los países. Que es primera categoría. Con estándares altísimos.
Y dice este consorcio: “Están 40% más caros. Nada personal”. Pero votamos. Y salió la India.
Y acá empieza un debate fuerte por lo siguiente. Hay dumping ahí. ¿Qué es dumping? Bueno, una deslealtad comercial que dice así: si producir chapa vale X, yo como Estado financio la producción de esa chapa y esa chapa se vende más barato.
Entonces Techint dice: “Ojo, que los tubos de la India tienen chapa china. Y China subsidia la chapa. Y eso es dumping. Es una competencia desleal. No podemos competir contra esa chapa que en realidad no es de la India sino de China”.
Y entonces tiene a los chavales en escena. El embajador de la India que dice: “Nosotros somos la India. Tenemos una rivalidad gigante con China. Al punto que nosotros producimos acero. Les garantizo que esos tubos son indios con chapa de la India. Y fomentamos la industria nacional. Por lo tanto no queremos chapa china. Revísenlos. Van a ver que tenemos el orgullo de decirles que eso es todo, todo todo de la India. No hay nada chino”.
Ahí hay un debate. Y Techint responde y dice: “No hay 40% de diferencia arriba nuestro. Si vos contás el costo de almacenamiento de puertos, de aranceles, es mucho menos la diferencia. Vamos a ir a la Justicia por este tema”.
Y ahí hay toda una pelea en donde Toto Caputo, ministro de Economía, hoy se mete y dice: “Nosotros no estamos en guerra contra una empresa en particular. Estamos en guerra contra un modelo antiguo que no va más y que hundió a la Argentina: el modelo proteccionista”.
La novela Techint-Gobierno y el desempleo
El Gobierno salió por una defensa de batalla cultural. No forma parte de la decisión de ese consorcio. Pero tiene que ver con lo siguiente: la matriz productiva se abre, se cierra. ¿Cuál es el tiempo justo para una transformación de la matriz productiva?
Porque acá venimos de, si vos querés, una bomba. La bomba proteccionista hizo, dicen algunos, a una Argentina más chiquita, con menos bienes, con menos servicios. Y más caros. Mirá los países vecinos. Tenemos un freno de la actividad. Argentina está postrada. Desde 2011 no crece. ¿Qué quieren con ese modelo que ya fracasó? Vamos a desactivar esa bomba.

Y a propósito, Techint, se vienen próximas licitaciones cinco veces más grandes que esta. Tal vez se puedan ajustar un poquito más con la oferta, ¿verdad? Esto los va a entrenar para ponerse más en precio. Lo dice el Gobierno sin decirlo.
Pero claro, para desactivar esa bomba hay un riesgo. Y es que explote. Y atención con esto: otra bomba. El desempleo. Que cierren industrias. Que cierren comercios. Que haya una cadena productiva a partir de Techint, esto dice Techint, de toda una serie de cadenas de valor que si son reemplazadas o sustituidas van a fenecer.
Entonces nacería otra bomba que es la del desempleo. El freno de la actividad, el cierre de sectores productivos. El Gobierno dice que se está exagerando y que se tienen que reconvertir.
Perdés un empleo, tenés que conseguir otro. En esta liana se juega el Gobierno y se juega el país: si es rápido el pasaje de un empleo a otro, si te quedás en el aire o si vas al suelo. Ahí se juega buena parte de la reconversión de la matriz productiva de la Argentina. Ver cuánta gente se puede insertar y cuánta gente no, si es que efectivamente esta transformación se lleva adelante.
Este es el gran desafío. Entonces digo, mes de enero. Los grandes desafíos para el Gobierno son la inflación, el nivel de actividad económica, si podés vos mejorar tus ingresos, si tu poder adquisitivo sube o no sube. Y después, lo otro de fondo que es el modelo de país.
El cráter de la oposición
¿Y qué tiene a favor Milei? Que Milei ya no es como en Baywatch, como el guardavidas que mira al mar: se da vuelta y ve otro accidente geográfico. Y es un cráter.
¿Qué es un cráter? El cráter es la oposición. En este momento, la oposición no tiene ni una oración con una subordinada para salir a enfrentar. No tiene texto, no tiene guión, no tiene ideas, no tiene autoridad moral.
Yo quiero mostrarles algo que es una foto triste de los últimos años y que ahora podría cerrar: el Helicoide. Esto es Venezuela. ¿Saben lo que es esto? Un centro de torturas. La ESMA venezolana. Uno de los lugares más terribles donde se torturó, donde se maltrató, donde se encerró, donde hay presos. Y hay muchos así dentro de Venezuela. Ahora hay una promesa de cerrar y ver qué pasa con los derechos humanos en Venezuela.
¿Saben lo que es el Helicoide? El monumento a la negación del kirchnerismo.
Esa es la foto del monumento a la negación kirchnerista. Eso que estás viendo no existe. Eso no es un centro clandestino de torturas. Eso no es como dicen los grandes medios. Hay que tener una visión crítica. No se puede entrometer nadie en la soberanía de Venezuela. Hay urnas. Hay un pueblo que tiene su derecho soberano a elegir. Y así los cagaron a los venezolanos. Fueron millones los que se fueron de Venezuela.

Con ese discurso negacionista los invalidaron. Y te decían, a mi abuela, a mi primo, los pusieron presos. No, eso que decís es una exageración. Acá el progresismo caviar le daba cátedra al venezolano que estaba manejando el Uber. Y le decía lo que realmente pasaba, porque el tipo del Uber no sabía, estaba confundido. Necesita que un pasajero progresista le diga lo que verdaderamente pasa en su país.
Ese monumento a la negación del kirchnerismo genera algo que es la pérdida de autoridad moral. Recuerden que hasta hace un tiempo el kirchnerismo y el progresismo decían: el problema de la derecha es la insensibilidad. Son insensibles, la derecha es insensible.
Permítanme la ironía, esto es lo que decía el kirchnerismo. Con esta negación del Helicoide, del centro de torturas, de esta ESMA venezolana, el kirchnerismo, voy a ser irónico, le robó el monopolio de la insensibilidad supuesta a la derecha.
Entonces, se vació de autoridad moral. Porque ahora, ¿con qué autoridad moral vos negás? Salís a cuestionar al Gobierno y hablás de la justicia social cuando cagaste a todos los venezolanos que estaban haciendo lo que podían, escapados de su propio país. Ahí tenés, es parte del cráter.
Falta de ideas en la oposición
Basta escuchar la contrarreforma laboral que están postulando. Yo creo que hay que hacer algunos ajustes en esa reforma laboral, si me preguntás. Pero lo que te quiero decir es, si los escuchás, ¿cuál es tu idea de la reforma laboral, tu contrarreforma? Subir salarios. Pero qué buena idea, ¿cómo no se te ocurrió antes? Yo me anoto primero, subime a mí el salario. ¿Y por qué no lo hiciste antes?
Y digo, ya que están de moda los helicópteros de Kicillof, ¿por qué no tiraron dinero de los helicópteros y subíamos el salario? El salario de todos. Che, no estás registrando que incluso gran parte de tus votantes ya compró la idea de que tiene que haber equilibrio fiscal y que vos no podés darle a la maquinita.
Es decir, cráter.
La final sin adversario
Y quiero cerrar esto con una de las que van a ser las imágenes de este año, que es el estadio Azteca. Para los que ya tenemos unos años, qué lindo recuerdo el año 86, ahí salió campeón Argentina. Pero ahí, el 11 de junio, se juega el primer partido de un Mundial. Un Mundial único, con 48 equipos. Diverso, diría el kirchnerismo. Inclusivo.
Y yo quiero cerrar casi con una ironía y decirles que la política, la democracia como sistema, tiene algo parecido a un Mundial. Todos los espacios políticos con un piso mínimo clasifican y juegan y van a las urnas, es decir, van a los partidos. Pero a la final llegan dos, siempre. El oficialismo y la primera oposición.
Y la reflexión es que no sabemos qué va a pasar en un año, en dos años. Hoy Milei como oficialismo, con todas las objeciones, con todos los cuestionamientos, con todas las sueltas de cadena que a veces tiene con sus expresiones, con todo lo que vos le podés cargar en el changuito de lo que no te gusta, está solo para jugar esa final.
No hay equipo adversario. Ahora, por ahora, no lo hay.
