La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sentó hoy al ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger en la mesa política que comanda, un movimiento para dejar, establecido que las iniciativas que impulse de ahora en más el funcionario deberán ser sometidas a una evaluación sobre su viabilidad antes de transformarse en prioridad del Ejecutivo.
Sturzenegger no forma parte de la mesa, pero su presencia en la reunión de hoy no sorprendió: luego de los tropiezos de la semana pasada con iniciáticas impulsada por Sturzenegger -la desregulación el practicaje, los capítulos caídos de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada- en el gobierno se comenzó a hablar de medidas para evitar que vuelva a ocurrir.
Hoy, Sturzenegger llegó como invitado al encuentro y allí se terminó de consensuar el cambio de dinámica. Fuentes de la Casa Rosada explicaron a DIB que el gesto supone que el ministro, uno de los más cercanos a Milei, sigue gozando del favor presidencial, pero que a la vez habrá una evaluación política para avanzar solo cuando sea factible concretar las iniciativas.
La nueva modalidad consiste en un paso previo a la presentación de los proyectos, en todo caso: habrá un “filtro” que los deberán superar antes de convertirse en prioridad. Y eso cambia lo que ocurría hasta ahora porque Sturzenegger, que tiene trató directo con Milei, muchas veces publicó los decretos solo con su anuencia.
Con la experiencia del decreto sobre practicaje en sus espaldas y el fracaso en el tratamiento de los capítulos sobre venta de tierras y manejo del fuego, la idea es establecer los respaldos que tiene una iniciativa en el Congreso y cómo puede afectar la relación con los gobernadores, entre otros puntos.
En ese proceso, tendrán un rol clave la propia Karina Milei y el ministro del Interior, Diego Santilli, que viene conversando con los gobernadores puntos clave de la agenda parlamentaria del gobierno, como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central o el proyecto para eliminar, suspender o hacer opcionales las PASO.
La relación con los gobernadores ocupó por eso una parte central del análisis. En la Casa Rosada no interpretan lo ocurrido con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada como una ruptura generalizada de los aliados, pero sí como una advertencia sobre los límites de ese acompañamiento.
De la mesa participan el segundo de Santilli, Ignacio Devitt; el asesor Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo; la titular del bloque libertario del Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Comunicación, Fabián Fernández; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
