7 octubre, 2026

La Anmat prohibió dos suplementos que prometían tratar problemas óseos y musculares

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió el uso, la comercialización y la distribución en todo el país de tres productos promocionados para tratar afecciones de salud. La medida alcanza a cualquier canal de venta, ante la falta de registro sanitario y de información verificable sobre su fabricación y composición.

La decisión se tomó a partir de dos denuncias que recibió el Departamento de Control de Mercado de la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud. Una advertía sobre la venta de dos de los productos en un comercio de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza. La otra alertaba sobre la venta callejera de un ungüento en la estación de tren de Quilmes.

Según el organismo, ninguno de los productos estaba inscripto ante la ANMAT ni pudo identificarse a un establecimiento habilitado que asumiera la responsabilidad por su elaboración. La autoridad sanitaria señaló que esa falta de trazabilidad impide conocer las condiciones de manufactura y la composición efectiva de los artículos, una situación que puede implicar riesgos para quienes los consuman o utilicen.

Los productos prohibidos por la Anmat

Uno de los productos alcanzados por la prohibición es el “Super calcio cubano”, cuyo rótulo lo presentaba como una “vitamina para calcificar los huesos” y mencionaba ingredientes como vitamina E, calcio, magnesio, zinc, fósforo, hierro, guanábana, levadura de cerveza y cartílago de tiburón.

Además, la etiqueta atribuía al suplemento posibles efectos sobre una extensa lista de problemas de salud. Entre ellos figuraban artritis, artrosis, lumbago, osteoporosis, reumatismo, caída del cabello, agotamiento físico, dolores musculares y Parkinson. El envase indicaba que podía ser usado por adultos y niños, pese a que no contaba con registro ante la autoridad nacional.

El segundo producto, denominado “Suplemento nutritivo 0.44”, también se comercializaba con supuestas aplicaciones terapéuticas. Su presentación consignaba calcio, vitamina B12 y vitamina E, y aseguraba que podía utilizarse frente a síntomas o afecciones como gota, reumatismo, fracturas, parálisis facial, calambres, mareos, dolor de huesos, hinchazón y deterioro visual.