La seccional de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Avellaneda-Lanús inauguró un mural en homenaje al Papa Francisco en la intersección de Eva Perón y Guidi. La obra, impulsada por la propia CGT, fue bendecida por el obispo Marcelo Maxi Margni, titular de la Diócesis.
El mural destaca una de las frases más emblemáticas del Sumo Pontífice: “No hay sindicato sin trabajadores y no hay trabajadores libres sin sindicato”. Esta cita resuena con el mensaje central del evento, que unió a la fe y al sindicalismo en un acto de profundo significado.
Durante la ceremonia, el obispo Margni, visiblemente honrado, compartió el homenaje junto a los trabajadores y resaltó las palabras del Papa sobre la dignidad del ser humano en el trabajo y la cultura del cuidado. Margni hizo hincapié en la necesidad de unidad y fraternidad «frente a modelos culturales opresores, prepotentes y maltratadores» y en «momentos de tanta división».
Por su parte, Roberto Álvarez, referente de la Regional, subrayó la figura y el legado de Francisco hacia los más humildes, «los descartados», e instó a poner en práctica sus enseñanzas. «Tenemos el derecho y obligación de poner sobre la mesa el proyecto de país y comunidad donde aspiramos vivir. Para eso tenemos que hacer política, no para un cargo, sino como decía Francisco, como la forma más alta de dar amor», reflexionó Álvarez.
Sergio Jerez, titular de la CGT Avellaneda-Lanús, aprovechó la ocasión para analizar el contexto sindical actual. «Nos quieren sacar todas las conquistas, el derecho de huelga, nos quieren venir a pisotear. No tenemos que dejar que nos atropellen», afirmó Jerez, concluyendo que el mural es una muestra de su «fe de lucha».
