La fortaleza de Karina, los secretos de Caputo y la bronca de Cristina

El discurso de Milei, el lunes, será un mensaje para los mercados y el FMI: ratificará el rumbo económico, anunciará futuras reformas estructurales y aludirá a la cuestión cambiaria.

Escrito por Marcelo Bonelli

La semana fue dura y difícil. Esta sí fue la peor de todas desde que Javier Milei asumió en la Casa Rosada. Hubo broncas, peleas y, en el medio, hasta momentos de euforia. La depresión se notó el domingo en el búnker bonaerense.

Y la alegría retornó el martes, cuando Milei -con una participación decisiva de su hermanísima– ratificó el rumbo político después del fracaso electoral: atarse a rajatabla al plan económico de Toto Caputo y así ratificar la estrategia del martillazo fiscal y la decisión política de vetar todas las últimas leyes. También el recorte presupuestario de anoche sobre Educación tuvo el mismo sentido de enviar un mensaje al establishment de que todo se profundizará y no habrá cambio de rumbo.

Lo había dicho Milei, en la noche del turbulento domingo: “Vamos a profundizar el modelo”. Fue después de un momento tenso en el búnker. Hubo gritos y recriminaciones a su equipo por parte de Milei. Karina fue clave en esas atribuladas horas. Sostuvo anímicamente al Presidente y lo alentó a enfrentar estoico la derrota.

Se conoce que -antes- Milei llegó al búnker libertario con la idea de que la LLA sólo perdía por 4 a 5 puntos.

Por eso las caras largas cuando conocieron los números de verdad y hasta hubo un increíble enojo con el electorado bonaerense. Miguel Boggiano expresó esa idea en X con palabras soeces contra la población de La Matanza. Por suerte -después- pidió perdón. Se conoce que hasta avanzado el día muchos descreían de las duras tendencias electorales que se anticipaban.

Pero -al final- primó el criterio de Karina: Milei salió al frente y ratificó todo.

Por eso, hasta ahora, no hubo ningún cambio. Karina enfrentó con éxito los deseos iniciales del “Pibe” Caputo para introducir modificaciones en el Gabinete y echar a los Menem. Hubo sondeos a Juan Carlos Romero y también al maltratado Rodrigo De Loredo. Pero esa idea se esfumó rápido: tampoco los candidatos estaban tan seguros de aceptar la invitación.

Después, la cúpula de la Casa Rosada ratificó a todos y solo ascendió -cambio cosmético- a Lisandro Catalán. También, la reunión -el martes- de la mesa política fue difícil. La interna sigue ardiendo. Absoluta desconfianza y un “tole tole” entre sus integrantes. El “Pibe” se la agarró primero contra Maximiliano Bondarenko.

Se trata del más inexperto. El excomisario -con su simpleza callejera- le advirtió que el problema que existía era uno: que “no había empatía” con los sectores afectados por la crisis. Todos estaban furiosos y eso se reflejó en la conclusión final: fue llamativo el malhumor que transmitió la foto oficial. Una imagen rara para un gobierno que se dice experto en comunicación política. Pero la foto reflejó una cuestión: la interna sigue, la pelea persiste y las zancadillas continúan. Así, es difícil recomponer las cosas. Pero en esa reunión quedó en claro una cuestión: por ahora, Karina ratificó su liderazgo político al lado de su hermano: se volvió a imponer sobre las opiniones de Santiago. Eso ocurre a pesar del lacerante costo que le ocasionan sus protegidos: los Menem. Martín apareció golpeado, y “Lule” directamente decidió borrarse hasta nuevo aviso.

Con la bendición de los hermanos Milei, “Toto” Caputo trabajó arduo esta semana y logró contener el barco a pesar del cimbronazo político. Se conoce que para eso el ministro mantuvo contactos secretos con los principales banqueros de Argentina.

Ocurrió entre el lunes y martes. Hay total hermetismo, pero esos diálogos habrían sido con varios jerarcas de las finanzas: Alejandro Butti, Fabián Kon, Jorge Brito, Jorge Bledel. Los “Toto boys” venían de una extraña guerra virtual con los banqueros. Esto calentó la City con reproches mutuos las semanas previas a las elecciones.

Ahora, Caputo utilizó los contactos con tres claros objetivos políticos. Primero, “bajar los decibeles” a la tensión que enrareció el mercado antes del domingo.

También, para notificar la decisión política de Olivos: que Milei decidió mantener y profundizar el rumbo, a pesar de la fuerte derrota electoral. También pidió “prudencia” a los banqueros en cada contacto telefónico. Y anticipó que iba a jugar fuerte para sostener la estabilidad en los mercados. Después vino lo más importante: pidió que lo acompañaran en el mercado del dólar.

Los financistas plantearon sus reclamos. Ya alguno de ellos los empezó a corregir el BCRA. Santiago Bausili volvió a encontrarse con los banqueros el martes en una reunión formal. Fue para llevar tranquilidad y adelantar medidas que exigían los banqueros. Se van a flexibilizar los encajes para descomprimir el torniquete. Se trata de una medida que –hace tiempo– exigían los bancos. Pablo Quirno fue el tercer operador “todo terreno” con hombres de negocios. Habló con financistas y jefes de multi.

Quirno fue contundente: “La elección se perdió por un error táctico electoral”.

Así, enfrentó las críticas y preservó al equipo económico. Existen analistas que insisten en que Milei perdió por los efectos sociales del plan económico.

Caputo habló el martes con Kristalina Georgieva: logró un rápido apoyo político del FMI. Washington –precisamente– otorgó en abril el préstamo, para fortalecer las aspiraciones electorales de Milei.

Así, el mismo martes –después del contacto “Toto”-Kristalina– la vocera del Fondo salió a apoyar el plan económico. De esta manera Kristalina se alineó con la Casa Blanca. No quiere contradecir a Donald Trump, que avala a Milei.

Pero ese apoyo político generó ruidos internos en el FMI. Sus economistas son burócratas que señalan los desvíos del programa. Temen terminar castigados en la Biblioteca del FMI. Caputo viajará a Washington. El FMI no exigirá nada y hará la “vista gorda” hasta que terminen las elecciones de octubre. Después reclamará dos correcciones al programa. Primero, incluir un compromiso de reformas estructurales: laboral, tributaria y previsional. Pero también, profundizar la actual política cambiaria y que el BCRA disponga antes de fin de año una libre flotación del billete. Javo hablará de esto el lunes en cadena: será un mensaje para los mercados, y para disipar las inquietudes en el FMI.

Hasta ahora sólo existen borradores de ese texto. El documento final para la cadena nacional se trabajará el fin de semana. Pero en el FMI ya saben que el discurso de Milei contendrá cuestiones clave: ratificación del rumbo económico, anuncio de futuras reformas estructurales y alusión a la cuestión cambiaria.

Impulsados por Schiaretti, este viernes se reunirán cuatro mandatarios de Provincias Unidas, la nueva alternativa del medio. Estarán Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes). Decidieron que no van a concurrir al diálogo con la Casa Rosada sólo para sacarse una foto. Además, tienen otra decisión: sólo irán si el anfitrión de esa reunión es el propio Javier Milei.

Hasta anoche Axel no tuvo comunicación con Cristina. No hablaron por teléfono. La condenada ex presidente emula los peligrosos desplantes que le hacía al propio Alberto: ignora y ningunea a Kicillof.

Marcelo Bonelli