La Justicia busca a Miriam Quiroga, la exsecretaria del kirchnerismo que tiene que declarar en la causa Cuadernos

La exfuncionaria había revelado el funcionamiento de un circuito ilegal de recaudación durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

El Tribunal Oral Federal 7 busca a Miriam Quiroga, exsecretaria de Néstor Kirchner, para que declare como testigo en el juicio de los Cuadernos el 28 de mayo. Sin embargo, no respondió a tres notificaciones oficiales y su hijo le comunicó a la fiscal Fabiana León que no podría presentarse porque se sentía mal tras ver “cómo tratan a los testigos” en el juicio oral.

Quiroga lleva un mes sin frecuentar los lugares donde vive y tampoco salió del país, según Migraciones. León pidió a la Policía Federal medidas discretas para localizarla y está convencida de que el “hostigamiento” de algunas defensas a los testigos influyó sobre el ánimo de Quiroga para no declarar, según fuentes judiciales consultadas por Clarín.

La exfuncionaria se convirtió en testigo clave en 2013, cuando en el programa Periodismo Para Todos reveló que Daniel Muñoz le había preguntado si quería ver un bolso con dinero. “La plata se pesaba”, aseguró Quiroga. Ese método coincidió con los testimonios de otros imputados colaboradores del caso Cuadernos, entre ellos Leonardo Fariña.

Durante el gobierno de Kirchner, Quiroga ocupaba un despacho cercano al del presidente con el cargo de directora de Documentación. Ante la Justicia relató el funcionamiento del circuito ilegal de recaudación, señaló a Muñoz como pieza central en la logística de los bolsos con dinero trasladados a Santa Cruz, y afirmó que Cristina Kirchner continuó con el sistema de sobornos desde la Presidencia.

El juicio también registró tensiones en audiencias recientes: abogados defensores discutieron en tono elevado con los jueces por las preguntas al portero Julio Silva, quien se habría desdecido de su declaración de 2018. El periodista Diego Cabot denunció un clima de hostilidad después de declarar más de 13 horas ante “preguntas beligerantes” de algunos defensores.