El Gobierno no deja de recibir buenas noticias por parte del Poder Judicial en su pelea con la Confederación General del Trabajo (CGT) por la reforma laboral. La jueza federal Macarena Marra Giménez dejó sin efecto la medida cautelar que frenaba la aplicación de más de 80 artículos de la llamada Modernización Laboral.
La pelea por la reforma laboral es un laberinto que fue construyendo la propia administración libertaria. El 30 de marzo pasado, el juez laboral Raúl Ojeda dictó una cautelar que suspendía gran parte de la reforma que la Casa Rosada defiende con uñas y dientes.
El Gobierno sostenía que la discusión sobre la reforma no debía darse en el fuero laboral —más proclive a los trabajadores— sino en el fuero contencioso-administrativo, donde tiene más interlocutores.
Para sacarle el expediente a Ojeda, la Casa Rosada presentó una inhibitoria en el fuero contencioso. El 10 de abril pasado, Marra Giménez le dio la razón a la administración libertaria: dijo que ella era competente para analizar los planteos contra la reforma. En esa línea, la jueza le pidió a Ojeda que remitiera el expediente.
La Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo validó la jugada de Marra Giménez. Por el contrario, la Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo (CNT) jugó en contra de Ojeda. Sin analizar si había obrado correctamente al momento de otorgar la cautelar que pedía la CGT, la Sala VIII encontró un atajo para beneficiar a la Casa Rosada: suspendió los efectos de la cautelar. Es decir, fue como si el fallo nunca hubiera existido.
En la Sala VIII de la CNT está Víctor Arturo Pesino. A las pocas horas de fallar en línea con lo que reclamaba el Gobierno, Pesino tuvo su retribución: el Ministerio de Justicia avaló su pedido para permanecer en la judicatura después de cumplir 75 años.
Por si fallaban las estrategias en la CNT o en el fuero contencioso, el Gobierno presentó un per saltum ante la Corte Suprema. El recurso permite acelerar las discusiones judiciales al saltear instancias.
El jueves, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el per saltum. La decisión no impactó negativamente en la Casa Rosada porque el Gobierno ya había logrado lo que quería: que la reforma laboral estuviera vigente.
Si faltaba algo, este viernes llegó un fallo de Marra Giménez. La jueza decidió dejar sin efecto la resolución que había tomado Ojeda en el fuero laboral. A su entender, dictar una cautelar implicaría anticipar una posición sobre el planteo de inconstitucionalidad que hizo la CGT.
“En la especie, la lesión de los derechos o garantías invocada en la demanda no surge de forma clara e inequívoca atendiendo principalmente a la cantidad de cuestiones y matices que abarca el cuestionamiento, en tanto se refiere a las nuevas disposiciones normativas que regirán los contratos de trabajo individuales, así como también las cuestiones de negociaciones colectivas, asuntos sindicales y regímenes especiales del sector”, escribió la jueza.
“El planteo requiere un examen profundo sobre los derechos involucrados, que no puede ser merituado a título cautelar sin riesgo de adelantar opinión sobre el contenido del pronunciamiento definitivo”, añadió Marra Giménez.
La pelea por definir qué fuero interviene no está terminada. La CGT recusó a los dos integrantes de la Sala VIII de la CNT y todavía no se tomó una decisión al respecto. La Cámara Nacional del Trabajo aún podría disputar la competencia con sus colegas del fuero contencioso.
Para evitar que le saquen el expediente, Marra Giménez le dijo a Ojeda que le envíe la totalidad de los incidentes en los que hay distintos planteos que podrían terminar arrebatándole la causa.
Las movidas en el tablero judicial se producen días después de que el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, aprovechara una conferencia sobre negocios para despotricar contra la judicialización de la política que pone en suspenso la implementación de programas económicos. En tribunales, muchos leyeron ese discurso como un espaldarazo al Gobierno y un mensaje performático hacia los jueces inferiores para que salgan a respaldar el modelo.
