Lanús debió trabajar bastante en Vicente López para vencer 1-0 al Platense de Martín Palermo, y escaló a la cuarta ubicación del Grupo A.
De entrada, la visita salió a proponer. Antes del cuarto de hora contó con tres chances para marcar, la más nítida con Salvio, quien definió de zurda, pero la pelota se fue apenas desviada de un palo.
El tándem entre el ex Boca y Sasha Marcich fue por donde el Granate llevó más peligro. Justamente con esta fórmula llegó el gol del triunfo, cuando Salvio descargó para el defensor, éste lanzó un centro para la llegada del paraguayo Allan Wlk y el de apellido impronunciable estuvo más atento que los centrales para anticiparse y empujarla.
El Calamar contó con sus chances para poder empatarlo. Y ahí fue que apareció la figura de Nahuel Losada, el seguro arquero que se destacó en la tarde gris del norte del Gran Buenos Aires.
El guadameta visitante tuvo tres tapadas clave para sostener el cero en su arco. Las más destacada tuvo lugar en la segunda parte, cuando Lencina definió con una volea que se le metía abajo y su estirada evitó la igualdad. Además, la suerte estuvo de su lado, cuando el palo le dijo no a Gauto a dos minutos del final.
Lanús aguantó, pegó cuando debió por su jerarquía y, tras el golpazo que sufrió en la Copa Sudamericana, llega entonado al cierre de 2026.
