Lanús volvió a tocar el cielo con las manos. Después de diez años, el Granate regresará a la Liga Nacional de Básquet tras consagrarse campeón de la Liga Argentina 2025/26, luego de vencer por 67-52 a San Isidro de San Francisco en el cuarto punto de la final y cerrar la serie 3-1 ante un Microestadio Antonio Rotili repleto.
UNA NOCHE PARA LA HISTORIA
El equipo dirigido por Manu Anglese coronó una campaña inolvidable con una actuación cargada de carácter, tensión y emoción. Lanús tuvo que sobreponerse a un arranque incómodo, a los nervios propios de una final y a un rival que durante varios pasajes lo obligó a jugar lejos de su mejor versión.
San Isidro comenzó mejor, con mayor firmeza defensiva y decisión para atacar el aro. El conjunto cordobés tomó una primera ventaja importante en el cuarto inicial, mientras Lanús sufría para encontrar fluidez ofensiva. Sin embargo, el local resistió el mal momento y logró mantenerse en partido pese a sus bajos porcentajes de campo.
EL QUIEBRE DEL PARTIDO: EL SEGUNDO CUARTO
El Granate empezó a cambiar la historia en el segundo cuarto, cuando encontró robos, corridas y tiros perimetrales para meterse de lleno en el partido. Whitfield fue importante en ese tramo, mientras que el equipo local consiguió un parcial clave que encendió al estadio y le permitió pasar al frente.
San Isidro volvió a reaccionar antes del descanso y se fue arriba al entretiempo, pero la final ya había entrado en un terreno emocional. Cada posesión pesaba, cada pelota dividida parecía definir una parte del ascenso y Lanús fue construyendo su victoria desde la defensa, la intensidad y el empuje de su gente.

TRES NOMBRES PROPIOS DE UN ASCENSO SIN EXCUSAS
En el último cuarto apareció Lucío Reinaudi, decisivo con ocho puntos en el tramo más caliente del partido. Cuando la pelota pesaba una tonelada, el jugador granate asumió responsabilidades y le dio aire a Lanús para empezar a despegarse en el marcador.
También fue fundamental el aporte de Jaquín Noblega, con 11 puntos, 6 rebotes y 5 recuperos, además de la presencia de Martín Franchino, determinante con 13 puntos y 10 rebotes. Entre intensidad, oficio e intangibles, Lanús encontró las respuestas necesarias para quebrar a San Isidro y encaminar la consagración.

REGRESAR A LA ELITE DE LA LIGA NACIONAL
El cierre fue una fiesta. Con cinco mil personas en las tribunas, el Antonio Rotili se transformó en el escenario de una celebración interminable. Lanús sostuvo la diferencia, manejó los minutos finales con personalidad y desató el grito que esperó durante una década.
Junior MArchant fue el Jugador Más Valioso, para un equipo del sur bonaerense que marcaque su historia con el básquet siempre estuvo ligada a ser protagonosta.
El Granate, que había dejado la Liga Nacional en 2016, vuelve a la máxima categoría del básquet argentino con un título, una serie final ganada 3-1 y una noche que quedará marcada para siempre en la historia del club. San Isidro compitió hasta donde pudo, pero Lanús tuvo corazón, juego y temple de campeón.
