Finalmente, en el marco de la discusión interna que atraviesa el peronismo en la provincia de Buenos Aires y que tiene sobre la mesa la línea de sucesión del Poder Ejecutivo provincial, la vicegobernadora Verónica Magario definió que no asumirá a su banca como diputada provincial a la que accedió luego de encabezar la lista de Fuerza Patria por la Tercera sección electoral en las elecciones del pasado 7 de septiembre.
La decisión llegó en un momento de tensión que se vive en el Senado provincial, en donde el kirchnerismo le viene reclamando una sesión extraordinaria para tratar dos proyectos de ley del Poder Ejecutivo que pierden estado parlamentario de no tratarse antes de fin de año y, sobre todo, la presión por definir las vicepresidencias en la Cámara alta; negociación en la que Cristina Kirchner propone al intendente de José C. Paz, Mario Ishii para ocupar ese sillón estratégico, tanto en la administración de la Cámara alta, como en la línea sucesoria del Gobierno provincial. Detrás del gobernador y la vicegobernadora, continúa el vicepresidente 1° del Senado.

La renuncia de Magario fue leída en la sesión de este martes en la Cámara de Diputados, destacando que el reemplazo de la diputada electa será de carácter definitivo.
Así, la candidatura de Magario fue de carácter testimonial. Mismo camino que adoptó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien también fue electo legislador en las últimas elecciones por ir en la lista de Fuerza Patria por la Primera sección electoral. Fue electo senador, juró a su banca y seguidamente pidió licencia para continuar en el gabinete bonaerense, por pedido y decisión de Kicillof.

En la sesión de este martes también se votó la licencia extraordinaria del diputado kicillofista, Gustavo Pulti; quien regresó a Mar del Plata para convertirse en concejal; mientras se aguarda quien asumirá como presidente del puerto de la ciudad balnearia. Pulti es uno de los que suena para ese cargo.
En el lugar de Pulti, asumió el camporista José Ignacio Rossi, quien desempeña funciones dentro del Instituto Cultural como vicepresidente del organismo que conduce Florencia Saintout. Rossi sí juró su banca; lo hizo “por una democracia verdadera con Cristina libre”. Por el momento no hay certezas de si luego pedirá licencia a su banca para seguir en tareas ejecutivas.
