Las últimas mediciones realizadas en las 24 provincias argentinas muestran un escenario que, por ahora, favorece al presidente Javier Milei en términos de proyección federal, aunque también revelan que el gobernador bonaerense Axel Kicillof conserva fortalezas territoriales que podrían mantener abierta cualquier competencia futura.
El dato más significativo es que Milei registra mejores niveles de imagen positiva que Kicillof en 16 de las 24 jurisdicciones del país, mientras que el mandatario provincial logra imponerse en ocho distritos.
Un liderazgo nacional consolidado
Los números reflejan que Milei mantiene una fuerte presencia en buena parte del interior argentino.
Las diferencias más amplias aparecen en provincias tradicionalmente alejadas del núcleo histórico del peronismo, donde el Presidente conserva niveles elevados de apoyo pese al desgaste natural que implica gobernar.
Distritos como Córdoba, Mendoza y Santa Fe vuelven a mostrar una clara preferencia por el liderazgo libertario.
Se trata de un dato relevante porque esas provincias reúnen una porción decisiva del electorado nacional y han sido determinantes en las últimas elecciones presidenciales.
También se observan ventajas para Milei en Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Neuquén, San Luis, Salta, San Juan, Jujuy, Chubut, Santa Cruz, La Rioja y La Pampa, consolidando una presencia territorial que trasciende ampliamente el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La fortaleza bonaerense de Kicillof
Sin embargo, el panorama no es completamente favorable para el oficialismo nacional.
Kicillof mantiene una ventaja importante en la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más grande del país y responsable de cerca del 40% del padrón nacional.
Esa fortaleza explica por qué, a pesar de las dificultades para expandirse en varias regiones, el gobernador sigue siendo considerado uno de los principales referentes de la oposición.
Además de Buenos Aires, el dirigente peronista conserva niveles competitivos en provincias como Santiago del Estero, Formosa, Tucumán, Catamarca, Chaco, Río Negro y Tierra del Fuego.
Dos modelos políticos diferentes
Las encuestas parecen mostrar también dos modelos distintos de construcción política.
Milei exhibe una distribución territorial más homogénea y federalizada, con apoyos extendidos en gran parte del país.
Kicillof, en cambio, presenta una concentración mucho más fuerte en determinados territorios, especialmente en Buenos Aires y en varias provincias del norte argentino.
Para algunos analistas, esta situación representa una ventaja para el Presidente, ya que una elección nacional requiere capacidad de competir en múltiples regiones simultáneamente.
Sin embargo, otros especialistas recuerdan que la provincia de Buenos Aires tiene un peso electoral tan significativo que puede alterar cualquier proyección nacional.
El factor economía
Los consultores coinciden en que cualquier fotografía electoral tomada en 2026 debe interpretarse con cautela.
Todavía falta más de un año para los comicios y la evolución de la economía probablemente sea el factor decisivo.
Si el Gobierno logra consolidar la baja de la inflación, mantener el crecimiento económico y sostener la recuperación de salarios e inversiones, Milei podría fortalecer aún más su posición.
Por el contrario, si aparecen turbulencias económicas o dificultades sociales significativas, la oposición podría encontrar una oportunidad para recuperar terreno.
La oposición busca liderazgo
Las encuestas también exponen una realidad incómoda para el peronismo.
Más allá de las fortalezas de Kicillof en determinados distritos, todavía persisten dudas sobre su capacidad para transformarse en una figura de alcance verdaderamente nacional.
La discusión sobre quién liderará el espacio opositor sigue abierta y dependerá de múltiples factores políticos que aún no están definidos.
Mientras tanto, el gobernador bonaerense aparece como el dirigente con mayores posibilidades dentro del universo peronista, aunque todavía enfrenta el desafío de ampliar su influencia más allá de sus bastiones tradicionales.
El largo camino hacia 2027
A esta altura, los estudios de opinión no permiten anticipar un resultado electoral.
Lo que sí muestran es una tendencia clara: Javier Milei conserva una ventaja territorial importante y sigue siendo la figura política con mayor capacidad de penetración nacional.
Pero también evidencian que Axel Kicillof mantiene una base electoral sólida y un territorio estratégico desde el cual intentar construir una alternativa.
La carrera hacia 2027 recién comienza.
Y aunque las encuestas actuales favorecen al oficialismo, la historia política argentina ha demostrado en numerosas ocasiones que dos años pueden ser una eternidad.
