Muerte de Natacha Jaitt: qué pruebas quiere volver a revisar la familia para intentar reabrir la causa

La investigación por la muerte de Natacha Jaitt podría volver a quedar bajo la lupa de la Justicia. A siete años del fallecimiento de la modelo y conductora, la querella de su hermano Ulises Jaitt presentó un nuevo planteo para que se revise el archivo de la causa y se realicen estudios sobre pruebas que, según sostiene, no fueron examinadas de manera suficiente.

El pedido fue presentado por el abogado Ignacio Barrios ante la Fiscalía General de San Isidro y busca que se avance sobre distintos elementos que permanecen incorporados al expediente.

La presentación no plantea como hecho probado que Natacha haya sido asesinada, sino que reclama completar determinados análisis antes de cerrar definitivamente algunas líneas de investigación.

La causa fue archivada en marzo de 2024, cuando los fiscales concluyeron que no existían pruebas que permitieran sostener la hipótesis de un homicidio.

Ahora, la familia pretende que esa decisión sea revisada.

La querella apunta a cinco puntos de la investigación

El nuevo pedido concentra buena parte de sus cuestionamientos en cinco áreas:

  • los registros de las llamadas al 911 y la asistencia médica;
  • los movimientos de objetos antes de la llegada de la Policía;
  • los peritajes realizados sobre el iPad y otros dispositivos electrónicos;
  • las imágenes de las cámaras de seguridad de Xanadú;
  • los estudios médicos, toxicológicos e histológicos realizados después de la muerte.

La estrategia de la querella consiste en determinar si todavía existen elementos que puedan aportar información nueva o permitir una reconstrucción más precisa de lo ocurrido.

Un intervalo de más de media hora que quieren reconstruir

Uno de los interrogantes que aparecen en el escrito está relacionado con el tiempo transcurrido entre las primeras alertas y la llegada de la asistencia médica.

Los registros del teléfono de Natacha muestran tres llamadas perdidas de Raúl Velaztiqui Duarte durante la madrugada: a la 1:30:43, 1:31:52 y 1:39:08.

A su vez, una declaración incorporada al expediente ubica el aviso a la Policía alrededor de las 1:47. La médica del SET Evangelina Serrano, en cambio, señaló que el código rojo fue recibido aproximadamente a las 2:20.

Para la querella, esa diferencia debe ser reconstruida a partir de los registros originales.

El pedido no afirma que la demora haya provocado el fallecimiento de la influencer. Lo que busca determinar es qué ocurrió durante esos minutos y si la documentación oficial permite establecer con exactitud cuándo se produjo cada comunicación y qué respuesta recibió.

Objetos que cambiaron de lugar antes de los peritajes

La escena donde fue encontrada Natacha también forma parte del nuevo reclamo.

El escrito recupera testimonios de personas que estuvieron en Xanadú durante los minutos previos a la llegada de los efectivos y que describieron movimientos de distintos objetos.

Entre ellos aparecen elementos vinculados con alcohol, cigarrillos, cocaína y el teléfono celular de Natacha.

La querella sostiene que antes de determinar qué valor probatorio tienen esos elementos es necesario establecer exactamente qué fue retirado, qué fue limpiado, quién lo manipuló y qué terminó siendo recuperado por los investigadores.

No se presenta esa manipulación como una prueba de homicidio. El planteo apunta a conocer cuánto pudo afectar la escena original y, por lo tanto, las pericias posteriores.

Qué falta determinar sobre los dispositivos electrónicos

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Los celulares y el iPad ocupan otro lugar importante en la presentación.

Gendarmería realizó en 2023 una adquisición forense del iPad A1670 de Natacha y se ordenó buscar allí información que pudiera resultar relevante para la investigación.

La querella sostiene que existen archivos incorporados al expediente cuyo origen y resultado analítico no estarían suficientemente individualizados.

Por eso reclama reconstruir la trazabilidad de cada adquisición digital: qué dispositivo fue analizado, cuándo se obtuvo la información, mediante qué procedimiento y qué resultados arrojó.

También pide recurrir a las copias forenses que hayan quedado preservadas en caso de que determinados informes no se encuentren completos dentro del expediente.

Las cámaras podrían aportar otra pieza del rompecabezas

Las imágenes del complejo Xanadú son otro de los elementos que la familia pretende revisar.

El pedido apunta a determinar si se conserva una copia forense completa del DVR y qué información puede extraerse actualmente de ese dispositivo.

La querella quiere conocer, entre otras cuestiones, si hubo interrupciones en la grabación, sectores sin cobertura y períodos en los que las imágenes pudieron haberse sobrescrito.

El planteo tampoco afirma que las cámaras hayan sido adulteradas. La intención es establecer primero qué material existe realmente y cuáles son sus límites técnicos antes de descartar definitivamente esa prueba.

La autopsia y una pregunta que vuelve al expediente

El último gran eje del reclamo está relacionado con los estudios médicos.

La conclusión oficial estableció que Natacha murió como consecuencia de una falla cardíaca aguda sobre una cardiopatía isquémica crónica agravada por cocaína.

La querella pretende que especialistas vuelvan a revisar esa conclusión a partir de la totalidad de los estudios disponibles.

Entre los elementos que solicita analizar aparece un ecocardiograma realizado meses antes de la muerte, además de los estudios de autopsia, histología y toxicología.

También busca determinar si se investigó específicamente la presencia de cocaetileno, qué muestras biológicas continúan preservadas y si alguna de ellas puede ser sometida a nuevos análisis.

La Fiscalía deberá decidir si vuelve a abrir el expediente

El pedido de Ulises Jaitt no significa, por ahora, que la causa haya sido reabierta.

La Fiscalía General de San Isidro deberá resolver primero si corresponde revisar el archivo y si las medidas solicitadas pueden aportar información suficiente para justificar nuevas diligencias.

Mientras tanto, la querella también reclamó un pronto despacho, después de advertir demoras y derivaciones entre distintas dependencias judiciales.