El nivel de deuda que atraviesan miles de familias en todo el país tiene un impacto mucho mayor en los trabajadores de la administración pública. De acuerdo a un relevamiento de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el 87% de los estatales tiene deudas vigentes y el 40% recurre a ellas para afrontar gastos básicos como alquileres, salud y educación.
El relevamiento realizado por ATE alcanzó a trabajadores del Estado de todo el país. La encuesta relevó a trabajadores del Estado Nacional (47,8%), Estado Provincial (41,7%), Estado Municipal (5,8%), Empresas Estatales (2%) y otros ámbitos (2,7%), cuyo promedio de edad es de 45 años. La edad promedio de los participantes es de 45 años.
Uno de los principales resultados es que el 87% tiene deudas vigentes. Dentro de ese grupo, el 73% mantiene compromisos con múltiples entidades. Además, el 40% utiliza el endeudamiento para afrontar urgencias médicas, gastos vinculados a la educación y el pago de alquileres o expensas. Otro 37% recurre al crédito para pagar más deuda, además de cubrir gastos de alimentación y vestimenta.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo que “el resultado del trabajo es categórico”. Y acotó: «El alto nivel de endeudamiento le precariza la vida y enferma a los trabajadores. El Gobierno es el único responsable porque se está tomando deuda para tapar la caída del salario real».
Deudas de los estatales
La encuesta de ATE también puso el foco en la necesidad de complementar los ingresos. El 55,4% de las personas consultadas aseguró tener más de un trabajo para aumentar sus ingresos o conseguir una mayor estabilidad económica. Dentro de ese universo, el 56% son mujeres. A su vez, el 34% de ellas trabaja entre 8 y 12 horas diarias para poder sostener los gastos del hogar.
Para Aguiar, el fenómeno está directamente relacionado con la pérdida de poder adquisitivo. «El Estado es el verdadero responsable porque ataca al poder adquisitivo y luego ofrece deuda como solución. El Estado es quien facilita los créditos, en vez de atacar la inflación y los precios. Más de la mitad de quienes toman deuda no conoce la tasa de interés. La desregulación financiera ha generado una absoluta falta de control sobre la usura», expresó.
