Orgullo granate: hinchas y socios se unieron para restaurar y pintar las tribunas de La Fortaleza

Con pinceles, rodillos y herramientas propias, centenares de socios de todas las edades se autoconvocaron para realizar tareas de pintura, mantenimiento y puesta en valor del estadio Néstor Díaz Pérez. Una muestra de identidad comunitaria que reafirma el rol social del club en el corazón del distrito.

Lo más destacado de la jornada fue la diversidad de los brazos dispuestos a colaborar. Desde abuelos que vieron al club en las malas hasta chicos de las categorías infantiles y familias enteras, se acercaron al estadio con ropa de fajina para aportar su grano de arena, coordinados por las peñas y subcomisiones de la institución.

El grueso del trabajo estuvo enfocado en devolverle el brillo al cemento de La Fortaleza. Se realizaron tareas de hidro lavado previo, raspaje de superficies y la aplicación de miles de litros de pintura con los tradicionales colores granate y blanco en los paraavalanchas, accesos a las gradas y las tipografías del estadio.

Más allá de lo visual en las tribunas, las cuadrillas de voluntarios avanzaron en la limpieza integral de los pasillos internos, la restauración de murales históricos y el arreglo de herrería en los portones perimetrales, mejorando la seguridad y la comodidad para los días de partido.

Esta movida reaviva el histórico lema de que los clubes argentinos pertenecen a sus asociados. En tiempos de debates sobre modelos de gestión deportivos, la comunidad de Lanús dejó en claro que el amor por el barrio y el cuidado del patrimonio propio se defienden con compromiso y trabajo colectivo.