Pesadilla en las alturas: Lanús se despidió del torneo continental

Tras un inicio de año glorioso, Lanús sucumbió ante los 3.362 metros de Cusco. El 4-0 de Cienciano sentenció la eliminación del vigente campeón en una noche para el olvido.

El fútbol, en su faceta más implacable, le recordó a Lanús lo rápido que se puede pasar de la gloria al desconsuelo. Hace apenas cinco meses, el Granate festejaba una gesta histórica en el Maracaná al alzar la Recopa Sudamericana ante Flamengo. Sin embargo, esa mística pareció desvanecerse este miércoles en la inmensidad de los Andes, donde el equipo argentino no solo perdió un partido, sino que entregó su corona en la Copa Sudamericana ante un Cienciano que fue dueño absoluto de la noche.

Un condicionante insuperable

Desde el pitazo inicial, quedó claro que el rival más difícil no sería solo el equipo peruano, sino los 3.362 metros de altitud de Cusco. Para Lanús, la altura se ha convertido en un fantasma recurrente esta temporada: tres visitas a ciudades de montaña terminaron en tres derrotas dolorosas, sin haber logrado marcar ni un solo gol. Esta vez, la ventaja de 2-0 conseguida en la ida se esfumó en un abrir y cerrar de ojos.

La resistencia granate duró apenas seis minutos. Un centro de Cristian Souza que no pudo ser despejado terminó en los pies de Carlos Garcés, quien, con un movimiento fortuito, abrió el marcador y desató el vendaval local. A partir de ahí, el partido fue un monólogo de Cienciano, que aprovechó la falta de oxígeno de los jugadores argentinos para asfixiarlos con centros constantes y un juego físico superior.

Frustración y agotamiento

El desarrollo del encuentro dejó ver la cara más humana y vulnerable del equipo de Mauricio Pellegrino. La impotencia se reflejó en el juvenil Dylan Aquino, amonestado por sus airadas quejas al árbitro, y en la temprana salida de Eduardo Salvio, quien debió abandonar el campo por una molestia física a los 36 minutos.

Antes de irse al descanso, la serie ya estaba sentenciada. Un doblete de Alejandro Hohberg y otro tanto de Garcés pusieron un 3-0 lapidario que dejó a Lanús sin respuestas anímicas. En el complemento, el cansancio hizo estragos en volantes como Agustín Cardozo y Agustín Medina, quienes multiplicaron errores ante la falta de aire. En el último suspiro del encuentro, Hohberg decoró el resultado final con un 4-0 que sepultó cualquier esperanza de milagro.

De la cima al vacío

Con este resultado, Lanús cierra un ciclo doloroso. De ser el último campeón de la Sudamericana y la Recopa, ha pasado a quedarse fuera de toda competencia internacional de manera prematura. La derrota en Cusco se suma a las eliminaciones en la Copa Libertadores, la Copa Argentina y el torneo local, dejando al club en una situación de introspección profunda para lo que resta del año.

El Granate intentó apelar a la épica, pero esta vez las piernas no respondieron al mandato del corazón. Cienciano, por su parte, celebra su paso a los octavos de final, donde se medirá ante Botafogo, dejando atrás a un campeón que se quedó sin aire en la cima del Cusco.