Más de 100 líneas de colectivo que circulan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) anunciaron que recortarán las frecuencias a partir de la próxima semana ante la falta de fondos para afrontar el servicio.
El comunicado de las cámaras empresarias ocurre luego de una reunión en la Secretaría de Transporte, donde el Gobierno les avisó a dueños de las compañías que no pensaba autorizar subas en el boleto para aquellas líneas nacionales que entran y salen de la Capital Federal y que, a cambio, iba a actualizar parcialmente los subsidios. Sin embargo, esos montos resultan insuficientes, de acuerdo con lo que afirman los empresarios.
«Las cámaras empresarias CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA, representantes del transporte público automotor de pasajeros de jurisdicción nacional, expresan su profunda preocupación por la crítica situación económica y financiera que atraviesan las empresas prestadoras. La gravedad del escenario pone en riesgo la continuidad y regularidad de los servicios», indicaron en un escrito.
«Pese a las gestiones y reuniones mantenidas con las autoridades nacionales, aún no se han definido mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos ni recomponer los ingresos del sector», indicaron las empresas.
De acuerdo a la postura de las entidades que operan el servicio, «la situación se agravó por un error en la proyección de la recaudación entre junio y octubre, que sobreestimó en 40.000 millones de pesos los ingresos previstos». «Este desfasaje generó un perjuicio económico que todavía no ha sido compensado, plantearon.
«A ello se suman reclamos históricos por costos insuficientemente reconocidos, como la adquisición de unidades, el gerenciamiento y otros gastos indispensables para la prestación del servicio.
«Además, los índices de operatividad penalizan a las empresas por la antigüedad de sus unidades, cuando las condiciones económicas impiden renovar el parque móvil», agregaron.
En este sentido, indicaron que «el panorama se vuelve más crítico ante la proximidad del pago de aguinaldos, nuevas negociaciones paritarias y el incremento sostenido de los costos de explotación, sin definiciones claras sobre política tarifaria ni compensaciones».
«Las empresas han hecho esfuerzos para sostener los servicios, pero resulta imposible continuar absorbiendo el creciente desequilibrio entre costos reales e ingresos reconocidos. Por ello, si no se obtienen respuestas urgentes, las compañías se verán obligadas a restringir progresivamente la prestación de los servicios, administrando los recursos disponibles para evitar una paralización total del sistema», anunciaron las cámaras.
«Somos conscientes de las dificultades que esta situación ocasionará a los millones de pasajeros que diariamente utilizan el transporte público y les pedimos sinceras disculpas por los inconvenientes que puedan generarse. Precisamente por ello advertimos con anticipación sobre la gravedad del escenario y la necesidad de soluciones inmediatas. La continuidad del transporte público requiere una estructura de costos realista, recursos suficientes y reglas claras y previsibles», concluyeron.
El contexto del conflicto
El Gobierno pretende evitar cualquier impacto directo sobre la inflación y prevé congelar por tiempo indefinido el valor del boleto de colectivo en las 100 líneas nacionales que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La definición llegó el jueves pasado tras un cónclave en el edificio del Ministerio de Economía, donde los empresarios reclamaron actualizar la tarifa al denunciar importantes desfasajes en su estructura de costos.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Transporte, Mariano Plencovich, alfil del ministro Luis Caputo, quien recibió a las cámaras del sector.
El boleto no sufre cambios desde julio y tampoco se estipula en el corto plazo. “Nos dijeron que nos olvidemos de aumentos en el precio del boleto porque eso conduce a inflación”, señaló a MDZ una fuente que asistió a la reunión. El Ejecutivo reforzó ese planteo al destacar una baja de pasajeros en el último tiempo. A diferencia de lo que se ufana Javier Milei sobre las presuntas virtudes de su plan económico, en el Palacio de Hacienda les afirmaron a los empresarios que “la gente no tiene plata” para soportar nuevos incrementos ahora.
Mientras la gestión libertaria congela la tarifa en el AMBA, los gobiernos bonaerenses y porteños lo actualizan todos los meses y por encima de la inflación.
El boleto de colectivo aumentará en noviembre un 4%. La suba impactará en el costo de los viajes diarios de los usuarios que utilizan las líneas alcanzadas por el ajuste en ambos distritos.
