La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), uno de los gremios docentes más representativos de la provincia de Buenos Aires, decidió convocar a un paro en rechazo a la oferta salarial del 10% en dos tramos propuesta por el gobierno de Axel Kicillof. Esta medida marca la primera huelga de un sindicato “grande” en las escuelas contra una decisión del gobernador desde su asunción en diciembre de 2019.
La FEB, fundada en 1959 y con más de 60 mil afiliados que representan casi el 20% del total de educadores estatales bonaerenses, tiene una fuerte presencia en el interior provincial. En contraste, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), liderado por Roberto Baradel y con más de 80 mil afiliados, aceptó la propuesta oficial. Sin embargo, sectores disidentes dentro de Suteba, como la lista “multicolor”, también se sumarán al paro.
El gobierno provincial reaccionó con dureza ante la medida de fuerza. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, minimizó la representatividad de la FEB al afirmar que “no es representativa ni mucho menos” del sector educativo. Además, el ministro de Trabajo, Walter Correa, anunció que se descontará el día no trabajado a los docentes que adhieran al paro.
Desde la FEB, se defendió el derecho a la protesta amparado en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. La presidenta del gremio, Liliana Olivera, indicó que la decisión de convocar al paro responde a la necesidad de “poner más firmeza” en los planteos al gobierno, ante una oferta salarial considerada “insuficiente” y que “no alcanza”.
Este conflicto marca un quiebre en la relación entre el gobierno de Kicillof y los gremios docentes, que hasta ahora habían acompañado las propuestas salariales oficiales. La medida de la FEB podría tener un impacto significativo en las aulas bonaerenses y anticipa un escenario de mayor tensión en las negociaciones paritarias futuras.
