El Gobierno confirmó que habilitará el pago del transporte público en todo el territorio nacional con cualquier medio de pago, además de la popular tarjeta SUBE. Así lo confirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni, durante su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, el mediodía de este lunes.
Según explicó el funcionario “el Gobierno tomó la decisión de liberar el sistema de pago en el transporte público; esto ocurre por supuesto en otras ciudades de del mundo, donde se puede abonar con el teléfono o tarjeta de crédito”.
“La SUBE no va a dejar de existir, en tal caso, va a ser una de las opciones de los usuarios. Para nosotros sigue cumpliendo un rol clave para fiscalizar los servicios que prestan las empresas de colectivos y los gastos que realicen”, agregó el portavoz de Javier Milei.
Manuel Adorni, vocero presidencial en conferencia de prensa
Esta iniciativa forma parte del plan de ajuste del Estado que lleva adelante la gestión libertaria, ya que la comisión que se abona por el pago de cada boleto ronda el 7% y está a cargo del Gobierno, por lo que según reportó el Banco Central (BCRA), tan sólo en el mes de enero se abonaron más de 22 millones de pesos en comisiones.
Con este cambio en la forma de pago, el oficialismo pretende ahorrar esas sumas, ya que las comisiones de bancos públicos y privados que administran las tarjetas de crédito, débito y las billeteras virtuales, suele ser de entre el 3 y el 5%. Una baja considerable a la que se paga actualmente a Nación Servicios.
Para Adorni, esta nueva modalidad que implementará en los próximos días la secretaria de Transporte, “no solo significa simplificar un servicio que se creó hace quince años y sigue dependiendo de la carga en un kiosco, sino una federalización del sistema”.
Hasta el momento no se dieron datos concretos de como comenzará a operar el nuevo sistema, sólo se indicó que comprenderá tanto colectivos de media y corta distancia, como trenes, subtes y el premetro. Tal y como se hace en distintas ciudades del mundo como Nueva York, Londres, Berlín o Roma.
Tampoco se especificó sobre cómo serán los controles a los subsidios que el estado brinda a las empresas de servicio del transporte para sostener el precio de los boletos en niveles más bajos. O si esta será una manera de eliminar los aportes por parte del erario público y un aumento encubierto en las tarifas de los pasajes que deberán ser abonados en su totalidad por el usuario.
