Con el Rotili explotado, el Granate arrancó enchufado y con las ideas claras. Los dos equipos eligieron correr y el partido se convirtió en un ida y vuelta frenético desde el primer minuto. Henry apareció temprano, como siempre, y se cargó el equipo al hombro con once puntos en el primer cuarto. Con esa energía, Lanús se fue arriba 24-20 y le marcó la cancha al Lobo desde el arranque.
En el segundo cuarto el partido siguió picante. Merchant agarró el partido cerca del aro y le dio vida al local cada vez que Gimnasia intentaba acercarse. El Granate tuvo momentos para escaparse más, pero los triples no entraron y el Lobo aguantó. Igual, el descanso llegó con Lanús arriba 46-42 y con la sensación de que el partido estaba bajo control.

El tercer cuarto fue el más bravo de la noche. Gimnasia salió del vestuario con otra cara, dio vuelta el marcador y por un momento puso nerviosa a la cancha. Pero el Granate no se relajó: encontró los rebotes ofensivos, Henry volvió a aparecer y armaron un parcial de 13-2 que fue un golpazo. De 50-48 abajo a 61-52 arriba. Así de rápido, así de contundente.
El último cuarto empezó con el Grana pisando fuerte: 65-54 a los dos minutos y el partido parecía liquidado. Pero Gimnasia no se rindió y con todo en contra, recortó hasta el 74-71 con menos de tres minutos. El corazón de la hinchada granate se apretó un poco.

Ahí apareció Merchant para apagar el incendio. Cuando el partido estaba en su momento más caliente, el alero tomó las riendas y resolvió. Henry ya había hecho su trabajo con 22 puntos y 9 rebotes, pero fueron los ocho puntos finales de Merchant los que cerraron la historia. El Granate no se quebró cuando el rival apretó y eso dice mucho de este equipo.
Ahora Lanús tiene el pase a la gran final prácticamente en el bolsillo. Va 2-0 y tiene tres chances para cerrar la serie. El miércoles viaja a La Plata para el tercer round programado a las 21hs. El Granate va con todo y con el viento a favor.
