En su último informe sobre la situación del empleo en América latina y el Caribe, la OIT marcó que la crisis global frena la recuperación; aunque el desempleo bajó a 7,9%, en línea con la prepandemia

Datos que preocupan en materia económica: la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que la tasa de desocupación regional llegó a 7,9 % ubicándose en los niveles de antes de la pandemia. Para tener en cuenta: el panorama laboral se vio afectado por los impactos de la guerra en Ucrania.
Según indica el Cronista, la aceleración inflacionaria marcó negativamente la evolución de los salarios mínimos reales en la región en general, pero en el caso de la Argentina se refleja la mayor caída, con diez por ciento, al comprar los primeros trimestres de 2019 y 2022.
En julio, la canasta básica aumentó 6,3%, levemente por debajo de la inflación que marcó 7,4, según el Indec. La medición señaló que una familia “tipo” (dos adultos y dos niños) necesitó de $111.297,57 para no ser pobre sin contar gastos en alquiler.

El costo de la canasta duplica el salario mínimo vital y móvil que en agosto pasó a $47.850 y triplicó la jubilación mínima que para julio era de $ 37.525 y con el aumento dispuesto por el Gobierno será de $ 50.353 en septiembre.
“La pérdida de poder adquisitivo de los ingresos laborales es lo que da origen al llamado ´fenómeno del trabajador pobre´ que significa que las personas pueden vivir en situación de pobreza aun teniendo un empleo, incluso un empleo formal”, dijo la economista laboral de la Oficina Regional de OIT y autora del informe, Roxana Maurizio.

“Si bien ello no es nuevo en una región con alta informalidad, su incidencia puede elevarse significativamente”, aseguró.
La Argentina, con sus $51.200 de salario mínimo, vital y móvil (SMVM) que entrarán en vigencia en septiembre, tendrá, de todos modos, uno de los valores más bajos en comparación con los países vecinos si se convierte al dólar libre.

4 Trackbacks / Pingbacks