Salud en verano: Guía de cuidados para personas mayores

Las altas temperaturas de este enero de 2026 exigen una atención especial hacia los adultos mayores. Con la edad, el centro termorregulador del cuerpo pierde eficiencia y la sensación de sed disminuye, lo que facilita la aparición de deshidratación y golpes de calor sin que la persona lo note de inmediato.

Para transitar esta temporada con seguridad, es fundamental seguir las recomendaciones de especialistas y organismos de salud.

1. Hidratación consciente: No esperes a tener sed

La sed es un síntoma tardío de deshidratación en la tercera edad. El mecanismo de alerta del cerebro ya no es tan sensible como en la juventud.

  • Cantidad ideal: Beber al menos 2 litros de agua segura por día (aproximadamente 8 vasos).

  • Pequeños sorbos: Es preferible beber pequeñas cantidades con frecuencia que mucha de golpe.

  • Qué evitar: Bebidas muy azucaradas, con cafeína o alcohol, ya que actúan como diuréticos y aceleran la pérdida de líquidos.

  • Alternativas: Si cuesta beber agua pura, se pueden ofrecer gelatinas, aguas saborizadas caseras (con rodajas de limón o menta) o helados de agua (tipo «polo»).

2. Alimentación ligera y fresca

En verano, la digestión de comidas pesadas aumenta la temperatura corporal interna.

  • Prioridad: Frutas y verduras de estación (sandía, melón, tomate, pepino) por su altísimo contenido hídrico.

  • Frecuencia: Es mejor realizar varias comidas pequeñas al día en lugar de pocas y abundantes.

  • Sodio: Reducir la sal ayuda a evitar la retención de líquidos y la hinchazón de piernas, común en días de calor.

3. Vestimenta y entorno

  • Ropa: Utilizar prendas de algodón o lino, holgadas y de colores claros que reflejen la luz.

  • Hogar: Mantener las persianas bajas durante el día para evitar que entre el sol directo y ventilar recién cuando baja la temperatura (noche o madrugada).

  • Climatización: El aire acondicionado debe mantenerse entre 24 °C y 26 °C. Evitar que el flujo de aire pegue directamente sobre la persona.

4. Señales de alerta (Cuándo llamar al médico)

Es vital estar atentos a cambios sutiles en la conducta o el estado físico que podrían indicar un golpe de calor:

  • Físicos: Piel roja y caliente (pero sin sudor), dolor de cabeza intenso, náuseas o mareos.

  • Mentales: Confusión súbita, desorientación, tendencia excesiva al sueño o irritabilidad.

  • Extremos: Temperatura corporal superior a 39 °C, pulso acelerado o desmayos.

Ante una urgencia, llamar de inmediato al 107 (SAME) o a tu servicio de emergencias médicas.

5. Actividad física segura

El movimiento es salud, pero debe adaptarse al clima:

  • Horarios: Solo realizar caminatas o ejercicios antes de las 10:00 o después de las 19:00.

  • Opciones recomendadas: El aquagym o la natación asistida son ideales, ya que el agua ayuda a regular la temperatura y protege las articulaciones.

  • Sombra siempre: Si se sale, buscar siempre el lado de la sombra y usar sombrero de ala ancha y anteojos con filtro UV.