Este domingo se cumplen 7 años de la circulación del último tren en el ramal Puente Alsina-Aldo Bonzi de la Línea Belgrano Sur (LBS), que unía localidades de los partidos de Lanús, Lomas de Zamora y La Matanza. A las intrusiones generalizadas y la depredación de la traza, se agrega que está cortado en el último tramo, entre la parada Kilómetro 12 y Bonzi, por la construcción del viaducto del ramal Tapiales-Bonzi, también de LBS, sobre el ramal Temperley-Haedo de la Línea General Roca (LGR).
El ramal fue construido por el Ferrocarril Midland a principios del siglo 20, y por ser una concesión provincial, no pudo acceder a Capital Federal, y se extendió hasta Carhué, que contaba con otras dos líneas ferroviarias: el Sud, luego Roca, que la conecta con Constitución, y el Oeste, luego Sarmiento, que la vinculaba con Once.
Con la estatización de los ferrocarriles, durante la presidencia de Juan Domingo Perón, el ramal pasó a depender del Ferrocarril Belgrano, que agrupó a todas las líneas de trocha angosta (denominada así por tener un ancho entre rieles de 1 metro, frente a 1,676 metro de la trocha ancha y 1,435 metro de la trocha media), y se construyó el empalme entre Bonzi y Tapiales.
Durante el gobierno militar de 1976 la sección local, que terminaba en Libertad, se extendió hasta Kilómetro 34 -denominada tras la Guerra de Malvinas, Marinos del Crucero General Belgrano-, pero se lo levantó desde ahí hasta Carhué.
A partir del concesionamiento al grupo Metropolitano, los trenes originados en Marinos llegaron en principio a Tapiales y luego a la cabecera Buenos Aires, por lo que el tramo Puente Alsina-Aldo Bonzi, de vía única, pasó a ser secundario, y con el paso de los años se fueron recortando los servicios (el último itinerario contemplaba 5 servicios en cada sentido de circulación de lunes a sábados y 6 los domingos y feriados), y extendiéndose el tiempo de viaje: de los 30 minutos iniciales para recorrer 13 kilómetros, llegó a 50 minutos al momento de interrumpirse el servicio: a la baja velocidad por el mal estado de la vía, se añadía que en cada paso a nivel la formación -integrada por una locomotora y dos coches- se detenía, bajaba un empleado cortatráfico, advertía al tránsito automotor de la presencia del tren, y recién el mismo reanudaba el viaje.
El ramal incluia las estaciones Puente Alsina, Villa Diamante y Villa Caraza en el partido de Lanús; Fiorito e Ingeniero Budge en Lomas de Zamora; La Salada -en La Matanza, cruzando el río Matanza, que fue reubicada en Lomas de Zamora poco antes del cierre-, Kilómetro 12 y Aldo Bonzi en La Matanza.
La paralización de la circulación de trenes por el ramal se fundamentó en la realización de una obra de desagüe. Pero la misma concluyó y no se reanudó. Un relevamiento realizado en 2020 arrojó que había 1.200 familias sobre la traza, y que en muchos casos se habían levantado construcciones directamente sobre la vía, lo que tornaba muy complicado su rehabilitación.
Empero, vecinos de varios puntos trataron de mantener la traza y solicitar a las autoridades que el ramal volviera a funcionar. Un pequeño tramo del mismo, entre Kilómetro 12 y Bonzi, llegó a tener un servicio de pasajeros que se extendía hasta Libertad y que se proyectaba extenderlo hasta La Salada. Pero el mismo se levantó con la declaración del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) por la pandemia de coronavirus a partir del 20 de marzo de 2020.
Ahora ese tramo quedó cortado a raíz de las obras de construcción del viaducto para reemplazar el cruce a nivel del ramal Tapiales-Aldo Bonzi de LBS con el ramal Temperley-Haedo de LGR. La construcción del viaducto está interrumpida desde el 10 de diciembre, a partir de la decisión del gobierno de Javier Milei de paralizar la obra pública.
