La semaglutida, el medicamento que se desarrolló para tratar la diabetes y terminó usándose para combatir la obesidad, ya tiene su versión oral. La aprobó la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), en una nueva presentación de Wegovy que es de administración diaria. Mientras tanto, en Europa están experimentando con una dosis más alta del medicamento.
La píldora y la reducción de peso
Se indicó que, según los resultados del programa de pruebas, “en el ensayo OASIS 4, la semaglutida oral de 25 mg tomada una vez al día mostró una pérdida de peso media del 16,6% entre adultos con obesidad o sobrepeso y al menos una comorbilidad, siempre que se mantuviera la adherencia al tratamiento”.
Además, se señaló que el comprimido debe ingerirse en ayunas con un sorbo de agua y esperar al menos 30 minutos antes de comer o beber, un requisito necesario para proteger el principio activo en el estómago y garantizar su absorción. Para ello, el laboratorio incorporó un compuesto adicional que resguarda la semaglutida hasta su llegada al torrente sanguíneo.
Por otro lado, los efectos secundarios más frecuentes, tanto en las versiones orales como inyectables, fueron náuseas y diarrea, afectando al 74% de quienes tomaron la nueva píldora y al 42% de quienes recibieron placebo.
Dosis más alta
Mientras tanto, el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) dejó abierta la posibilidad de ofrecer a las personas con obesidad una dosis más alta de semaglutida, para lograr una pérdida de peso aún mayor. La dosis normal en Wegovy (nombre comercial del medicamento) es de 2.4 mg, pero la versión nueva de Novo Nordisk tiene 7.2 mg. Y demostró obtener una pérdida de peso promedio del 20,7% a las 72 semanas en personas con obesidad que no tienen diabetes.
Según informó la empresa en un comunicado, “estos resultados de reducción de peso se suman a los beneficios para la salud ya establecidos de la semaglutida respecto de las complicaciones asociadas a la obesidad, incluida una reducción significativa del riesgo de eventos cardiovasculares como infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, así como la disminución del dolor por artrosis de rodilla”.
“Los datos mostraron que la mayor parte (84%) del peso perdido con semaglutida correspondió a pérdida de masa grasa y las evaluaciones confirmaron que la masa muscular se mantuvo preservada”, se agregó
“Esta recomendación europea funciona como un paso previo a su potencial aprobación regulatoria. Es muy auspicioso que siga habiendo cada vez más evidencia de los beneficios del uso de esta molécula y que, además, muestre más potencia incrementando su dosis, pero preservando su perfil de seguridad. De esa manera, se podrá contar, en un futuro, con una herramienta capaz de alcanzar objetivos más desafiantes en términos de descenso de peso”, manifestó la endocrinóloga Juliana Mociulsky.
