Soberanía y Estado: la Universidad de Lanús irrumpe en el debate por Malvinas y exige políticas de largo plazo

El titular del Observatorio de Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), el ex combatiente César Trejo, llamó a desdoblar el proyecto denominado Ley de defensa de la soberanía nacional.

Su principal argumento, en sintonía con lo dicho por muchos diputados opositores durante el último plenario de comisiones, es que “hay que tratar específicamente lo estrictamente vinculado a la causa de Malvinas y tratar después todo lo atinente a la defensa, la seguridad y la inteligencia”.

En ese sentido, cuestionó también los acuerdos de Madrid I y II, el pacto Foradori-Duncan y el acuerdo Mondino-Lammy, al considerar que esos antecedentes facilitaron el desarrollo de actividades económicas británicas.

Para el director del Observatorio Malvinas, la defensa de la soberanía requiere una estrategia que contemple los intereses económicos en juego y las herramientas que el país tiene a su disposición.

“El sistema de la defensa es una estrategia completa que hace a la recuperación de las capacidades industriales, científico-tecnológicas, a la educación”, señaló también, justo cuando los diputados discuten la cuestión del financiamiento universitario, a más de un ano de sancionada la ley que el gobierno incumple deliberadamente.

Entre otros antecedentes, Trejo participó en la defensa de Malvinas como soldado conscripto del Regimiento de Infantería Mecanizada Nro. 3 del Ejército Argentino y, posteriormente en la fundación del primer Centro de Ex Soldados Combatientes de Capital Federal.

También fundó y presidió la Federación de Veteranos de Guerra de la República Argentina y fue presidente de la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas del Ministerio del Interior.

Su planteo no se limita a la actividad hidrocarburífera en la cuenca Malvinas Norte, sino que propone extender esa mirada a otras concesiones y actividades vinculadas con empresas británicas, como la pesquera.

Ambas fueron denunciadas judicialmente por sendas organizaciones, el CECIM La Plata y la Fundación Agustina Lerena, luego de los anuncios del 3 de septiembre del presidente Javier Milei por cadena nacional, conocidas popularmente como el “giro malvinero”.

Sin embargo, esa postura del oficialismo, que hasta un rato antes había defendido el derecho a la autodeterminación de los kelpers, siguiendo la línea del Foreign Office, la cancillería británica, duró poco. Ya el tenso clima en el anterior plenario de comisiones de Diputados permitía inferir que el dictamen no llegaría fácilmente.

El texto, para los diputados opositores, es más un intento de reforzar el aparato represivo que de recuperar las islas. Pero primero la abstención del canciller Pablo Quirno en la ONU frente al proyecto de condena a toda forma de colonialismo y luego el pedido de Donald Trump de cerrar el comité de descolonización, donde Argentina acostumbre presentar su reclamo por Malvinas, complicaron el trámite legislativo aún más.

Previendo toda clase de cuestionamientos opositores y balbuceos por parte de diputados oficialistas y miembros informantes del ejecutivo, las autoridades de la cámara postergaron el debate del martes pasado, por ahora para el martes 27.