Tapia, un accidente en la paz que construye Mahiques para reelegir a Milei

Versiones encontradas sobre las desventuras migratorias del titular de la AFA en los Estados Unidos. Javier Faroni fue convocado a declarar en los Tribunales de Florida por la investigación iniciada por el FBI.

Por Daniel Bilotta

Si Javier Milei compite consigo mismo, como no se cansa de repetir, el AFAgate promete ser un obstáculo difícil de sortear para ser el primer presidente no peronista que es reelecto. El rumor de que a Claudio “Chiqui” Tapia le secuestraron teléfonos en Nueva York y la citación oficial de Javier Faroni a declarar el 30 de julio en tribunales de Florida complican la ruta a recorrer para alcanzar esa marca inigualable. Pero también los esfuerzos de Juan Bautista Mahiques por mantenerla despejada.

El pasado común con Diego Barroetaveña en cuerpos disciplinarios de la AFA hace presumir que Mahiques intervino para que pueda regresar al juez federal de Campana, Adrián Rodríguez Charvay, la causa donde se investiga si Pablo Toviggino es propietario de una mansión en Pilar. Barroetaveña preside la Cámara y presentó un amparo para ser reelecto por los jueces como su representante en el Consejo de la Magistratura. Mariano Borinsky acompañó su voto. Borinsky es descrito en estos días como alguien persuadido, y urgido de persuadir, de que Milei lo hará vocal en la Corte. No está claro si la desventura de Tapia en Estados Unidos fue producto de una distracción de Mahiques, concentrado en exceso en la suerte del tesorero de la AFA. A quien cariñosamente llama “Tovi.” O si, como se especula, fue una variable cuyo comportamiento eligió dejar librada al azar.

De ser ciertas cualquiera de las dos, ambas hipótesis conducen al mismo resultado inconveniente. Poner en riesgo un tránsito sin sobresaltos hacia la reelección. Lo que precisa de una ajustada prevención de accidentes. Sobre todo desde que el entrecruzamiento de intereses por cubrir vacantes volvió a la Justicia una actividad muy propensa a los choques.

El primer indicio del incidente aeroportuario trascendió el lunes, con la demora en partir del vuelo de Aerolíneas que trajo desde Nueva York a Tapia y a un grupo de jugadores de la selección. Pero la capacidad de esa inquietud de atravesar fronteras pareció reforzarse con los cuatro mil policías bonaerenses que custodiaban los accesos al Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el predio de la AFA que utiliza la selección. Casi una guardia de cuerpo negociada personalmente por Tapia con el gobierno bonaerense. Además de imponerlo al frente del Ceamse, el gobernador agilizó los trámites para el traslado de la personería jurídica de la AFA al conurbano, con domicilio en Pilar. Si la desconexión con el gobierno nacional no fue total se debió al precario canal tendido entre la PSA y autoridades bonaerenses para coordinar acciones elementales.

¿Temió Tapia de las fuerzas federales y que la ceremonia de recepción fuese un caballo de Troya? De sólo enunciarse, la idea parece descabellada. Y una de tantas vinculadas a la paranoia de un complot internacional para que Argentina no gane el mundial de fútbol. Lo que no deja de convertir en inédito al despliegue de efectivos policiales en los alrededores del aeropuerto. Un hecho con significado político en este escenario. Aun cuando la responsabilidad de la seguridad fuera del aeropuerto es responsabilidad ineludible de la provincia de Buenos Aires.

Si bien Faroni tiene que explicar en los Tribunales de Florida el movimiento de fondos de TourPro Enter, agente internacional de la AFA para partidos de la selección, no trascendió si por ese motivo Tapia fue demorado 40 minutos por la Homeland Security Investigation (HSI). La HSI es una división creada por la Casa Blanca luego de los atentados a las Torres Gemelas y de la que depende el servicio de control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Las fuentes del área migratoria que confiaron esta versión se abstuvieron de confirmar si al titular de la AFA le incautaron sus teléfonos. Tampoco aceptaron comentar si existió la severa indisposición de Tapia al ser trasladado a una oficina aislada dentro del aeropuerto de Nueva York para ser interrogado. Y se mostraron todavía más reticentes a violar el hermetismo sobre esa conversación con los agentes del ICE. ¿Por pedido del FBI por la causa en la que debe comparecer Faroni? Nadie está en condiciones de asegurar que algunas de estas incógnitas sean despejadas por Andrew Bailey, director adjunto del FBI. Bailey llegó ayer a Buenos Aires en una sugestiva visita y con la misión oficial de monitorear la marcha del acuerdo de cooperación entre el FBI y el Centro Nacional Antiterrorista (CNA) que funciona bajo la órbita de la SIDE.

El CNA fue creado en octubre del 2025 e inaugurado oficialmente en abril de este año. Otra curiosidad es que Bailey no fue recibido por Cristian Auguadra en su visita oficial a la SIDE. Auguadra es el hombre de confianza en la SIDE de Santiago Caputo. Ante su ausencia, Bailey se reunió con José Lago Rodríguez, su segundo. Se desconoce el resto de la agenda oficial de Bailey en la Argentina.

El CNA concentra e intercambia con el FBI toda la información disponible en organismos oficiales sobre el terrorismo nacional e internacional. Pero sobre todo la relacionada con el lavado de dinero. Diego Santilli desmiente estar en contacto con su viejo amigo Tapia. Un nexo importante con el clan Moyano para renegociar los contratos de recolección de residuos en la ciudad como ministro de Medio Ambiente porteño. Asesores del jefe del Gabinete insisten en que solo está concentrado en trabajar por la reelección de Milei. Suena lógico. Es imposible que desconozca que su futuro político pasó a depender de lo que decida el presidente. O, dicho con mayor precisión. De lo que le recomienda a Milei su hermana Karina. Mientras tanto, Santilli convivirá con su condición de candidato multipropósito.

Dirigentes del oficialismo ya tienen en su poder los formularios con los que una consultora muy allegada al gobierno consultará a los bonaerenses si prefieren a Patricia Bullrich o a Santilli de candidato a gobernador bonaerense por La Libertad Avanza. No es el primer síntoma del malestar de Karina con Bullrich por precipitar la renuncia de Manuel Adorni.

Ignacio Levitt tiene lugar reservado en un palco del Senado para supervisar el desempeño de Bullrich desde ese punto de inflexión en su relación con el Poder Ejecutivo. Formalmente, Levitt es el segundo de Santilli. Pero es mucho más por su campaña a favor de legalizar los cigarrillos electrónicos. Tal vez por la envidia que les causa su relación con Karina, algunos lo apodan con sorna “míster vapeador”. El nombre vulgar con que se denomina a ese aparato.

Al intento de enviar señales de humo a la Casa Rosada, se le atribuye a Bullrich haber difundido sus conversaciones por chat con Victoria Villarruel. La vicepresidente le recriminó a Bullrich la actitud en la reunión que tuvieron anteayer, donde la notificó de la crisis en los acuerdos parlamentarios que mantenían. La pérdida de confianza en Bullrich se profundizó con las denuncias por amenazas de uno de sus asesores contra uno de Villarruel. El de la senadora presentó como prueba otra conversación por chat. La causa está radicada en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi. Igual que María Servini y Ariel Lijo, los jueces privilegiados por el sistema de sorteo electrónico en Comodoro Py. Hasta que Milei firme su designación como jueza federal en Hurlingham, a cargo de Ana María Juan, la esposa de Martínez de Giorgi. No deja de ser paradójico que Bullrich haya respaldado la frustrada designación en la Corte de Lijo, sindicado como líder de este grupo de magistrados.

¿Rechazará Bullrich ser candidata en la provincia? Ya hizo saber que desistió de serlo a jefe de Gobierno porteño. Jorge Macri no verá satisfecho su deseo de que Santilli haga lo mismo. Es una ansiedad que pasó a compartir con Martín Menem. Pero también con Bullrich. El presidente de la Cámara de Diputados y la senadora aspiran a secundar a Milei en la fórmula. Una posibilidad que no puede descartar Santilli. En una posición privilegiada para sintetizar la reedición de la alianza electoral con el oficialismo. Pero en especial, de garantizarle a Mauricio Macri que respetarán sus intereses en la ciudad. Algo que hasta ahora no pudo conseguir su primo y jefe de gobierno. Una paz duradera y segura. Similar a la construcción procura Mahiques en otro orden. Pero que la situación judicial de Tapia puede poner en riesgo.

Daniel Bilotta
Fuente: https://www.lanacion.com.ar