Tragedia en Lanús: Murió el policía baleado en la cabeza durante una persecución

La comunidad de Lanús y la fuerza policial se visten de luto tras el fallecimiento del oficial Maximiliano Joaquín Gargiulo, de 33 años, quien perdió la vida después de una valiente pero fatal persecución que se extendió por 26 días de agonía. El integrante de la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) no pudo recuperarse de la grave herida de bala que recibió en la cabeza mientras intentaba detener a un grupo de delincuentes.

El trágico suceso ocurrió el 24 de julio, cuando Gargiulo, en patrullaje junto a un compañero, detectó un Volkswagen Golf GTI con varios ocupantes en la zona de Remedios de Escalada. Al dar la voz de alto, los sospechosos emprendieron una veloz huida que culminó en un barrio de Lomas de Zamora.

Persecución a pie y un ataque mortal

La acción se intensificó cuando los delincuentes abandonaron el vehículo y se dispersaron a pie. El oficial Gargiulo, sin dudar, continuó persiguiendo a dos de ellos hasta que se refugiaron en un domicilio. Fue en ese momento, en medio de un forcejeo, que el policía recibió un disparo en la nuca, un ataque alevoso que lo dejó gravemente herido.

La bala se alojó en su cráneo y, a pesar de la cirugía de urgencia y la asistencia de ventilación mecánica, su pronóstico fue siempre reservado. Durante casi un mes, su estado de salud fue una batalla constante que lamentablemente no pudo ganar.

El resultado de una investigación incansable

Mientras Gargiulo luchaba por su vida, la investigación no se detuvo. El fiscal Martín Rodríguez y la DDI Avellaneda-Lanús trabajaron sin descanso para identificar a los responsables. El minucioso trabajo de campo, que incluyó el relevamiento de cámaras de seguridad y la búsqueda de testimonios, permitió identificar a tres sospechosos.

El esfuerzo de los investigadores dio sus frutos la semana pasada, cuando lograron detener a dos de los acusados, los hermanos T.D.O. y D.A.O., de 18 y 28 años, en una vivienda de Florencio Varela. Además, se secuestró una pistola Bersa TPR 9mm y se obtuvieron pruebas que vinculan a los detenidos con el crimen. Aún se busca a un tercer implicado, identificado como E.N.B..

Con el fallecimiento del oficial Gargiulo, la carátula de la causa, que originalmente era por tentativa de homicidio, fue ampliada a homicidio, buscando ahora justicia por la vida del valiente agente caído en el cumplimiento de su deber.