El fotógrafo Pablo Grillo regresó a su casa para pasar algunos días junto a su familia luego de permanecer diez meses internado por las graves heridas sufridas durante la represión policial a una marcha de jubilados en marzo de 2025. La visita, que forma parte de su proceso de recuperación, fue compartida por sus allegados en redes sociales y rápidamente se viralizó.
Evolución positiva
Grillo, de 35 años, había resultado con lesiones de extrema gravedad tras recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado durante la manifestación. Según informaron sus familiares, su evolución es positiva, aunque el regreso a su hogar no implica todavía el alta médica definitiva.
Sobre el estado clínico, detalló que los médicos les transmitieron que la evolución es muy buena y que está próximo al alta. En una etapa siguiente, Pablo podrá dormir en su casa y concurrir al hospital durante el día para continuar con distintas terapias.
El largo proceso de Pablo Grillo
Grillo atravesó un largo y complejo proceso de recuperación desde aquel 12 de marzo, con períodos de mejoría y recaídas. Tras una primera externación del Hospital Ramos Mejía en junio, continuó su rehabilitación en el hospital neurológico Manuel Rocca, donde recibió un tratamiento más intensivo.
En paralelo, la causa judicial continúa su curso. La Cámara Federal confirmó el procesamiento del cabo de Gendarmería Héctor Guerrero, identificado como el autor del disparo que impactó en la cabeza del fotógrafo. Según la jueza María Romilda Servini, el efectivo actuó de manera contraria al protocolo al efectuar seis disparos, cinco de ellos también prohibidos.
Sin embargo, la familia insiste en que la investigación no debe limitarse al autor material y reclama que se avance sobre las responsabilidades de los mandos superiores que intervinieron en el operativo.
