Después de varios días marcados por enfrentamientos internos, operaciones cruzadas y una creciente tensión entre los distintos sectores de La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei encabezó una reunión de la mesa política del Gobierno con el objetivo de enviar una señal de cohesión y contener la crisis interna que atraviesa al oficialismo.
El encuentro se produjo luego de los gestos públicos que el Presidente realizó durante el fin de semana para intentar desactivar el conflicto entre el sector alineado con Santiago Caputo y el espacio político referenciado en Martín Menem y Karina Milei. La imagen de Milei junto a su hermana y el asesor presidencial en el balcón de la Casa Rosada durante los actos por el 25 de Mayo buscó transmitir una idea de unidad luego de varios días de fuego cruzado interno.
Según trascendió, de la reunión participaron figuras centrales del oficialismo: Karina Milei, Santiago Caputo, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, Patricia Bullrich, Luis Caputo, Diego Santilli y los hermanos Menem, entre otros dirigentes del núcleo libertario y aliados políticos.
Un intento de bajar la tensión
En la Casa Rosada admiten que el Presidente quedó preocupado por el impacto público de la pelea entre “las Fuerzas del Cielo”, vinculadas a Santiago Caputo, y el armado político que responde a Karina Milei y Martín Menem.
La disputa se volvió especialmente visible después del escándalo alrededor de la cuenta “Periodista Rufus”, desde donde se difundieron mensajes críticos contra el entorno de Caputo. El episodio derivó en acusaciones cruzadas entre dirigentes libertarios y expuso una guerra interna que ya no se limita a discusiones reservadas sino que se desarrolla abiertamente en redes sociales.
En ese contexto, Milei decidió intervenir personalmente. Durante los actos oficiales del 25 de Mayo evitó cualquier señal de distanciamiento con Santiago Caputo y volvió a ratificar su confianza política en el asesor presidencial, a quien días antes había definido como “un hermano”. Al mismo tiempo, buscó sostener el equilibrio interno preservando también a Karina Milei y a Martín Menem dentro del esquema de poder libertario.
La reunión de la mesa política apuntó precisamente a eso: impedir que la crisis escale hasta afectar la gestión y el frente electoral del oficialismo.
La preocupación por el impacto político
Aunque en el Gobierno aseguran que el foco del encuentro estuvo puesto en la gestión, distintos sectores del oficialismo reconocen que la interna empezó a generar preocupación por sus consecuencias políticas.
La pelea no ocurre en un momento cualquiera. Milei atraviesa una etapa en la que intenta mostrar señales de estabilización económica: baja de la inflación, acumulación de reservas y respaldo del FMI. Sin embargo, la persistencia de las disputas internas amenaza con opacar esas noticias económicas y deteriorar la imagen de orden que el Presidente intenta construir.
Dentro de La Libertad Avanza algunos dirigentes admiten que el problema ya no es solamente la existencia de diferencias internas, sino la incapacidad de administrarlas sin exponer públicamente al Gobierno.
Por eso la reunión tuvo también un componente simbólico: mostrar que, pese a las tensiones, Milei sigue concentrando la autoridad política y mantiene capacidad para reunir en una misma mesa a sectores enfrentados.
El rol de Karina Milei y Santiago Caputo
La tensión entre Karina Milei y Santiago Caputo aparece como uno de los principales focos de conflicto dentro del oficialismo.
Karina consolidó en los últimos meses un fuerte control sobre el armado partidario y territorial de La Libertad Avanza, especialmente a través de dirigentes como Sebastián Pareja y Martín Menem. Santiago Caputo, en cambio, conserva influencia sobre la estrategia comunicacional, el vínculo con sectores empresariales y parte de la articulación política más cercana al Presidente.
La convivencia entre ambos sectores se volvió cada vez más difícil y derivó en una disputa de poder que atraviesa ministerios, organismos y candidaturas futuras.
En ese escenario, Milei intenta evitar una ruptura definitiva. El Presidente considera que ambos espacios son indispensables para sostener su proyecto político: Karina como organizadora del aparato libertario y Caputo como principal estratega político y comunicacional.
Bullrich y Santilli, piezas del nuevo equilibrio
La presencia de Patricia Bullrich y Diego Santilli en la reunión también fue leída como una señal política.
Bullrich atraviesa un momento ambiguo dentro del oficialismo. Aunque sigue siendo una de las dirigentes con mejor imagen del Gobierno, en las últimas semanas aparecieron señales de diferenciación política y malestar por la falta de espacios de poder propios.
Santilli, en cambio, gana cada vez más protagonismo dentro del esquema electoral libertario, especialmente en la provincia de Buenos Aires. Distintos sectores del PRO interpretan que Milei busca fortalecer una alianza con dirigentes macristas que puedan ampliar la base política del oficialismo hacia 2027.
Una tregua frágil
Pese a la foto de unidad, dentro del oficialismo nadie cree que la interna haya quedado definitivamente cerrada.
La Libertad Avanza sigue funcionando como una coalición de grupos con liderazgos superpuestos, donde conviven intereses políticos, disputas territoriales y diferencias estratégicas profundas. La falta de una estructura partidaria consolidada hace que muchos conflictos terminen ventilándose públicamente.
El desafío de Milei ahora es evitar que esas tensiones erosionen la gestión en un momento delicado: la economía muestra algunos signos de mejora, pero la recuperación todavía no llega con claridad al bolsillo de la sociedad.
Por eso, en la Casa Rosada saben que la principal amenaza para el Gobierno hoy no proviene tanto de la oposición como de su propia interna.
