Sol fue la capitana del equipo de ATSA en la noche del enfrentamiento ante Lanús, en el Mundialito masculino. Aunque el club granate no suele observar jugadoras, su rendimiento despertó el interés inmediato. La situación derivó en un contacto directo con el fútbol femenino de Lanús, que ahora evalúa convocarla para una prueba en Buenos Aires.
La joven futbolista es categoría 2012 y actualmente juega en Deportivo Roca Femenino, aunque por segundo año consecutivo fue invitada a participar del Mundialito con ATSA, compitiendo nuevamente en un torneo masculino. En la edición pasada, ese equipo logró un meritorio tercer puesto, y este año Sol volvió a ser una de las figuras.
Su camino en el fútbol comenzó temprano: dio sus primeros pasos en la escuelita de Cimac, donde jugó desde los 8 hasta los 11 años junto a varones, y en paralelo empezó a desarrollarse en el Depo Fem, club al que hoy representa oficialmente.
El talento de Sol no es nuevo para los grandes clubes. Tiempo atrás realizó una prueba en Boca, donde fue aceptada, aunque la falta de lugar en la pensión para jugadoras impidió su desembarco en Buenos Aires. Ahora, el Mundialito le abre otra puerta y renueva la ilusión.
En febrero próximo, Sol volverá a decir presente en el Mundialito femenino, esta vez defendiendo los colores del Deportivo Roca, mientras aguarda la posibilidad de dar un nuevo paso en su prometedora carrera.
Una historia que confirma que el Mundialito no solo es competencia: también es vidriera, sueños y oportunidades.
