Con el cambio de año, el Gobierno de Javier Milei activa una nueva fase del programa económico que tendrá al mercado cambiario como uno de sus principales focos. Desde este jueves comenzará a regir el nuevo mecanismo de ajuste de las bandas de flotación del dólar, mientras el Banco Central (BCRA) se prepara para retomar las compras de reservas, en un contexto de atención permanente por parte de los inversores.
Según lo establecido oficialmente, durante enero las bandas entre las que puede moverse el tipo de cambio oficial se actualizarán un 2,5%, en línea con el último dato de inflación disponible. De esta manera, el esquema deja atrás el ajuste mensual del 1% que rigió hasta diciembre y amplía el rango de precios permitido para la divisa estadounidense.
El nuevo régimen debutará luego de varias semanas de intervenciones indirectas en el mercado. Operadores financieros detectaron que el Tesoro Nacional vendió dólares en los últimos días hábiles de 2025 con el objetivo de contener al tipo de cambio mayorista y evitar que se acercara al techo de la banda. Finalmente, el dólar cerró el año en torno a los $1455, sensiblemente por debajo del límite superior habilitado por el esquema.
Más allá del funcionamiento diario del dólar, la principal expectativa del mercado está puesta en la estrategia de la autoridad monetaria para recomponer reservas. La baja acumulación de divisas durante el primer año de gestión sigue siendo observada con cautela por los inversores, en especial por su impacto sobre el riesgo país y la sostenibilidad del esquema cambiario.
En ese marco, el BCRA, conducido por Santiago Bausili, anunció que durante 2026 podrá comprar hasta el 5% del volumen operado diariamente en el mercado oficial. Además, dejó abierta la posibilidad de realizar compras en bloque cuando las condiciones lo permitan, siempre que no se altere el normal funcionamiento del mercado.
Desde el Gobierno sostienen que una mayor espalda en dólares permitirá enfrentar vencimientos de deuda, reducir la volatilidad financiera y sostener la credibilidad del programa económico.

En paralelo, el arranque del año encuentra al sistema financiero con tasas de interés elevadas, luego de la tensión registrada a fines de diciembre por la mayor demanda de pesos típica del cierre de mes. En ese contexto, las compras de dólares por parte del BCRA podrían cumplir un doble rol: fortalecer las reservas y aportar liquidez a la economía.
No obstante, desde el entorno de Bausili sostiene, en diálogo con TN, que la política monetaria mantendrá un sesgo contractivo y que la inyección de pesos se calibrará cuidadosamente según la evolución de la demanda de dinero.
El objetivo oficial es evitar presiones inflacionarias y sostener el proceso de desinflación iniciado durante 2025.
