AySA llevará este lunes a una audiencia pública una propuesta para modificar el cálculo de las facturas de agua y cloacas. El esquema contempla aumentos para el 60% de los usuarios residenciales, rebajas para el 20% y ningún cambio para el resto. La iniciativa se discutirá antes de que la empresa pase a manos privadas, previsto para el 13 de noviembre.
Según los cálculos de la compañía, 1.998.747 hogares pagarían más, con una suba promedio del 22,6%. Sin embargo, algunos incrementos podrían llegar al 149%, aunque las correcciones superiores al 100% afectarían al 3% de los usuarios residenciales.
Otros 683.927 tendrían una reducción media del 14,7%, mientras que 672.194 conservarían sus valores actuales por efecto de la reforma.
El cambio principal consiste en reemplazar once categorías territoriales, establecidas entre las décadas de 1960 y 1980, por cinco niveles que determinarán cuánto paga cada propiedad según su ubicación y características. Para diseñar la nueva clasificación, AySA utilizó datos del Censo 2022 y de la Encuesta Permanente de Hogares.
Una parte importante de los aumentos se originará en la eliminación de un descuento del 15% que reciben usuarios de zonas consideradas de menor nivel socioeconómico. La quita explicaría el 54% de la facturación adicional prevista y alcanzaría a unos 504.000 hogares, con incrementos de hasta el 17,6%.
La aplicación sería escalonada para evitar que los nuevos valores impacten de una sola vez. Las reducciones, en cambio, se trasladarían íntegramente desde el primer mes.
AySA estima que la reforma generaría unos $140.000 millones adicionales al año, a valores de septiembre de 2026, que se destinarían a ampliar la tarifa social. La empresa sostiene que el objetivo no es aumentar sus ingresos, sino corregir diferencias en el cobro y mejorar la asistencia a quienes tienen dificultades para pagar.
La aprobación y el calendario de implementación quedarán en manos del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS). La audiencia pública no tendrá carácter vinculante.
