Sin la presencia de Patricia Bullrich, que volvió a diferenciarse del Gobierno, el presidente Javier Milei encabezó este lunes una reunión de Gabinete en Casa Rosada, donde «no habló» de las elecciones de Brasil, con el triunfo de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro.
Fuentes oficiales señalaron que el mandatario no hizo hincapié de los comicios ya que «espera el pronunciamiento» del hijo del exjefe de Estado brasileño, quien esbozó una posible presentación judicial ante presuntas irregularidades en el conteo de votos.
«Bajó la directiva de que nadie se pronuncie hasta que se tenga clara la postura judicial que adoptarán los Bolsonaro», aclararon.
Sin embargo se expidieron indirectamente sobre el triunfo del oficialismo en el país vecino. Milei ratificó el rumbo del programa económico y convocó a todos los integrantes del Gobierno a «redoblar los esfuerzos para profundizar las transformaciones en marcha».
En ese sentido, sostuvo que tanto él como su equipo llegaron para «cambiar el ciclo populista» y aseguró: “No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”.
Asimismo, afirmó que “cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad y reputación que se creó en estos años”. Y agregó: “No se hace grande a la Argentina nuevamente con la trampa o la viveza criolla”.
En esa línea, el líder libertario expresó que “por primera vez los argentinos tendrán la posibilidad de elegir entre el partido de la libertad y la prosperidad versus el partido del Estado con todo su pasado por delante”.
En otro orden, el jefe de Estado analizó el contexto económico internacional y sus consecuencias sobre la Argentina. En particular, se refirió a la contracción de la oferta global derivada de los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, el fuerte incremento del precio del petróleo y las presiones alcistas sobre los precios y las tasas de interés. Al respecto, explicó cómo este escenario repercute especialmente en las economías emergentes, entre ellas la argentina.
Finalmente, en el plano legislativo, el presidente ratificó la importancia de avanzar con la ley de PCT, la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas primordiales.
Participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo, el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; el vocero presidencial, Adrián Ravier; la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el asesor presidencial, Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
